El escritor argentino Alberto Manguel. /Fotografía de Lisbeth Salas

El escritor argentino Alberto Manguel. /Fotografía de Lisbeth Salas

Alberto Manguel y su gran cultura del libro gana el Premio Formentor de las Letras 2017

El narrador, ensayista y director de la Biblioteca Nacional de Argentina se une a premiados como Carlos Fuentes, Javier Marías y Roberto Calasso. El galardón será entregado en septiembre

Un nómada del mundo y gran conocedor del mundo de la literatura y el libro ha ganado el Premio Formentor de las Letras 2017: Alberto Manguel. Su obra, dice el jurado, “constituye una de las más lúcidas indagaciones en la historia orgánica de la biblioteca universal”. El galardón está dotado con 50.000 euros y reconoce el conjunto de una obra sin distinciones de países o idiomas. El premio, patrocinado por la familia Barceló, propietaria del Hotel Formentor de Pollença (Mallorca) y la familia Buadas, será entregado en septiembre durante las Conversaciones Literarias.

“Sus elocuentes ensayos nos han permitido seguir la pista del largo peregrinaje de los libros y el orden prodigioso que los acoge en las instituciones vertebrales de la cultura”, dice el jurado. “La minuciosa recreación del arte de leer, la pericia con que los lectores aprenden a comprender la inmensidad del mundo, pertenecen al enciclopédico saber con que Alberto Manguel ha retratado la vida de los libros”. Sobre todo, destaca el jurado, “en un momento como el actual en que la industria del entretenimiento y las nuevas tecnologías disipan la atención de los lectores y absorben el tiempo libre que se dedicaba a la educación sentimental y estética, la obra de un autor como Manguel supone una llamada de atención que no debemos descuidar. Gracias a la obra de Alberto Manguel nuestro tiempo recuperará el respeto que el libro merece como artefacto inteligente: su uso cotidiano perfecciona las habilidades cognitivas y contribuye a la plenitud de una sociedad cultivada”. El jurado estuvo integrado por Inger Enkvist, Lila Azam Zanganeh, Daniel Fernández, Francisco Jarauta y Basilio Baltasar

Alberto Manguel, académico de número de la Academia Argentina de Letras, es autor de obras clave como Una historia de la lectura,  Una historia natural de la curiosidad y Breve guía de lugares imaginarios, junto a Gianni Guadalupi (en Alianza y Lumen). En la actualidad es el director de la Biblioteca Nacional de la República de Argentina, cargo que desempeñó Jorge Luis Borges, su gran influencia literaria de quien no solo fue amigo sino su lector durante varios años. En 1969, viajó a Europa y trabajó como lector para varias editoriales como Denoël, Gallimard y Les Lettres Nouvelles en París, y para Calder & Boyars en Londres.

Nació en Buenos Aires en 1948 pero ha vivido en medio mundo. Entre la labor diplomática de su padre y sus posteriores inquietudes, Manguel ha vivido por medio planeta: Israel, Italia, Inglaterra, Tahití, Canadá, Mondion (Francia)— y este último como un saltamontes entre Nueva York y Buenos Aires. Aunque en su vida hay muchos personajes literarios, Manguel siempre ha sido Alicia. Con ella y otros personajes dice tener una relación íntima, es el caso de Pinocho, Caperucita, el Rey Lear, Alonso Quijano… Hace 12 años descubrió su nuevo mejor amigo: Dante Alghieri. El autor de Divina Comedia se convirtió en alguien esencial en su vida. Cada mañana, antes del desayuno, lee uno de sus cantos.

Alberto Manguel es autor de los ensayos Una historia de la lectura, Guía de lugares imaginarios, La biblioteca de la noche, Con Borges, Diario de lecturas, Leer imágenes: una historia privada del arte, Vicios solitarios, Lecturas, relecturas y otras cuestiones éticas, En el bosque del espejo y La ciudad de las palabras: mentiras políticas, verdades literarias. Sus novelas son Todos los hombres son mentirosos, El amante extremadamente puntilloso, El regreso, Stevenson bajo las palmeras y Noticias del extranjero. Y los cuentos están en El regreso de Ulises, con ilustraciones de Max.

¿Quién es Alberto Manguel? El propio escritor respondió a esta pregunta en una entrevista que le hice en El País por su libro Una historia natural de la curiosidad: “Depende de quien la haga. Si yo me pregunto quién es Alberto Manguel contestaré, seguramente, sobre la base de mis personajes literarios favoritos, y a través de ciertas experiencias secretas mías. Pero si eres tú quien hace la pregunta, la respuesta dependerá de lo que yo quiera mostrar y tú quieras ver. Los griegos llamaban persona a la máscara, tenían actores que tenían identidad. La máscara Alberto Manguel es muy distinta para un lector que no me conoce, y para mis hijos, mis amigos, mi familia. La máscara-persona de Alberto Manguel para quienes me conocieron muy joven es un personaje un poco aventurero, un poco engreído. Otros verán a alguien con aspecto de profesor. Ninguno de esos Alberto Manguel es enteramente Alberto Manguel. Pero ninguno es enteramente falso. Mi identidad es un calidoscopio que depende de quien lo haga girar”.

Manguel dirige la BNA desde diciembre de 2015. La BNA entró en su vida en 1963, cuando tenía 15 años. Y lo hizo asociada a Jorge Luis Borges. Entonces, Manguel, al salir de la escuela iba a trabajar a una librería. Conoció a muchos escritores argentinos, entre ellos a Borges que era el director de la BNA. Un día el autor de Ficciones lo invitó a ir a su sitio de trabajo. Cuando fue él y otros estudiantes empezaron a hablar de libros, de literatura. Un día, Manguel se vio leyéndole a Borges un libro, y luego otro, y otro.

Historia del Formentor

El Premio Formentor nació en los años sesenta. Años de esplendor entre 1961 y 1967. Luego se suspendió y reapareció en 2011, medio siglo después de su primera edición. Lo hizo con el mecenazgo de la familia Barceló, propietaria del hotel Barceló Formentor, en Mallorca, donde se han realizado estas citas, y la familia Buadas, antigua propietaria del hotel en los sesenta.

En su primera etapa, el Premio Formentor convocó a los más destacados escritores de la época. Tenía dos modalidades: Internacional en la cual distinguía a un autor de prestigio universal: Samuel Beckett (por Triología), Jorge Luis Borges (Ficciones), Uwe Johnson (Conjeturas sobre Jacob), Carlos Emilio Gadda (El aprendizaje del dolor), Nathalie Serraute (Les fruits d’or), Saul Bellow (Herzog) y Witold Gombrowicz (Cosmos). Y el Premio Formentor, como tal, que galardonaba una novela presentada por las editoriales que participaban: Juan García Hortelano (por Tormenta de verano), Dacia Maraini (ETA del malessere), Jorge Semprún (El gran viaje) y Gisela Elsner (The Nightclerk).

El galardón se convirtió en una referencia para la vanguardia de la edición europea y uno de los foros literarios más importantes y reconocidos. Durante varios años, se reunieron a los máximos exponentes de la literatura de la época en tertulias, encuentros y debates.

En este siglo, el Formentor ha buscado recuperar el ambiente cultural y vanguardista y el prestigio a través de la distinción a una serie de autores por su obra. Los ganadores han sido Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia y Roberto Calasso. La entrega se hace a finales de septiembre e incluye las jornadas literarias en la que participa una treintena de autores y expertos alrededor de un solo tema. El año pasado, por ejemplo, fue Literatura y fantasmas.

“Con la restauración del Premio Formentor quisimos conmemorar la forja de una disidencia literaria y la vitalidad de una tradición estética y moral, contribuir a la difusión de las influencias culturales más notables y consolidar la presencia de las grandes obras de arte”, ha dicho Basilio Baltasar, director del Área de Cultura de la Fundación Santillana, uno de los organizadores del premio, junto al gobierno Balear.

*Fotografía de Alberto Manguel por Lisbeth Salas

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