Big bang del audiolibro en español, lo que hay que saber

El Hay Festival de Segovia (España), el próximo fin de semana, será el umbral del desembarco definitivo de este formato. Una empresa extranjera y los grandes grupos editoriales aceleran sus grabaciones para aumentar la oferta

Después de varias décadas sin despegar en el mercado hispanohablante, el audiolibro se prepara para su desembarco definitivo. Las condiciones parecen dadas: el desarrollo de la tecnología digital, la penetración de teléfonos móviles en la sociedad, la apertura de cambios de hábitos culturales de la gente y la familiarización con, por ejemplo, la escucha de música a través de plataformas especializadas. A su vez la empresa extranjera Storytel (Suecia) ultima estas semanas su llegada a un mercado que se ha resistido al audiolibro, hay rumores de que Audible (Amazon) abrirá pronto mientras los grandes grupos editoriales afincados en la región, Penguin Random House y Planeta-Audiolibros, aceleran su producción de títulos en este formato para aumentar el catálogo.

Se trata del segmento de mayor crecimiento dentro del sector editorial en los últimos tres años en el mundo. Un retrato robot del perfil del lector de audiolibre, según la Asociación de Editores de Audiolibros Americana, es:

  • El 48% de sus usuarios tiene menos de 35 años,
  • El 43% escucha una media de 6.7 audiolibros al año,
  • El 27% lo escucha en el transporte público, en el coche o camino al trabajo o de vuelta a casa,
  • El 19% en su casa mientras realiza tareas domésticas,
  • El 25% mientras hace deporte,
  • El 50% antes de dormir,
  • El smartphone es el principal dispositivo utilizado.
  • Más del 77% de los audiolibros en español son de temática de ficción. Si en 2016 había unos tres mil títulos disponibles este año esa cifra alcanza los cuatro mil. El 40% de las grabaciones se hace en español neutro.

El audiolibro se sitúa en un terreno fronterizo entre la lectura tradicional de la propia voz del lector que suena en su cerebro, el radioteatro y un rapsoda del siglo XXI. A lo que aspira esta línea de negocio es a vivir con los lectores una historia de progresiva conquista de amores y afectos como la narrada por Mark Twain en El diario de Adán y Eva (PRH), cuyo mundo sonoro empieza así:

La conquista no será fácil. En España las ventas de audiolibros apenas suponen el 0,1% de la facturación de los libros digitales, según La Federación de Gremios de Editores de España. Algunas explicaciones a esos índices tan bajos es que no hay una gran oferta (solo unos 3.000 títulos), la calidad de los libros, es decir las voces, no es muy buena y el ambiente o condiciones habitualmente propicias para su acogida, como escucharlos en largos trayectos mientras se conduce por carretera o recogidos en casa ante el frío de la calle no son los de España ni Latinoamérica.

Todo eso empieza a cambiar. La línea de negocio del audiolibro es favorable, coinciden Iría Álvarez, directora Desarrollo de Negocio Online y Business Intelligence de Penguin Random House; Maribel Riaza, responsable del Área de Relaciones con las editoriales de Storytel en España; y Pau Centellas, de la Agencia Literaria Silvia Bastos y presidente de la ADAL (Asociación de Agencias Literarias). Los tres debatieron sobre el tema en Bilbao durante la IV Jornada El autor en el nuevo mundo de la edición, organizada por la Asociación de Escritores de Euskadi, el pasado 15 de septiembre. De igual opinión es Eva Güell Ferré, responsable del Área Digital del Grupo Planeta.

Dos de las claves principales con las que aspiran a un exitoso big bang del audiolibro son: producción sonora de alta calidad y obras muy contemporáneas y de gran acogida por el público. Una de ellas es También esto pasará, de Milena Busquets, de editorial Anagrama pero cuyos derechos para audiolibro son de Storytel que lo ha producido con este resultado:

“El riesgo es que no quieras dejar de leer”. Ese podría ser el eslogan de una campaña de audiolibro donde la lectura escuchada se ha profesionalizado y sensibilizado tanto que aspiran a que las voces envuelvan al lector de tal manera que este quiera permanecer en la historia narrada o el ensayo leído.

Es la vuelta al origen, quieren despertar el instinto del ser humano de querer ser hechizado por una voz que le cuente cosas.

O como cuando hasta hace unos siglos que la alfabetización era muy baja y leer y escuchar eran palabras y conceptos intercambiables, por eso cuando a alguien le contaban una historia este le decía luego a los otros:  “He leído que…” y contaba lo escuchado.

La diferencia de aquellas historias nacidas y vivificadas alrededor del fuego, luego alrededor de la lumbre y después por los padres y adultos para dormir a los niños o de los profesores para llamar su atención, es que ahora esas historias-libros se pueden escuchar-leer a cualquier hora y en cualquier lugar. Eso incluye obras de unas cuantas horas como Inés y la alegría, de Almudena Grandes, de editorial Tusquets y producida y comercializada por el Grupo Planeta al cual pertenece y cuya histortia de la posguerra civil española suena así:

Todo lo que hay que saber

Las principales Apps y canales con las que hasta ahora trabajan las editoriales son, sobre todo, Audible y ITunes, aunque, por ejemplo Penguin Random House trabaja con más de 15 canales: Audioteka, audiobooks.com, tunein.com, etcétera. Las cifras sobre este mercado muestran que en 2016 se facturaron cerca de 2.1 mil millones de dólares, un 18,2% más que en 2015, según la Asociación de Editores Americanos de Audiolibros (APAC).

Los siguientes son los aspectos que hay que conocer sobre el ecosistema del audiolibro:

Perfil. Prácticamente la mitad (48%) de los consumidores frecuentes de audiolibros tienen menos de 35 años (48% son hombres y 52% mujeres). En Storytel recuerdan que según el informe Evolución del libro electrónico en América Latina y España, “la oferta de audiolibros en español supera los 4.000 títulos aproximadamente, frente al apenas un millar de hace sólo unos años. El 40% de los audiolibros disponibles a la venta en las principales tiendas tiene una duración de menos de una hora, el 30% entre 1 y 3 horas y el resto tiene una duración de más de 3 horas”.

Escritores. Están recibiendo esta nueva línea con entusiasmo. Incluso algunos preguntan si ellos pueden grabar su propio libro, contaron en Bilbao Riaza, Álvarez y Centellas. “La respuesta es que sí, pero deben saber varias cosas: la voz debe ser buena y la adecuada y las horas de grabación son intensas con jornadas largas y muy profesionales. Es un trabajo arduo”, preciso la responsable de Relaciones Editoriales de Storytel. Algunos, incluso, hablan del audiolibro, como es el caso de Javier Cercas cuyo último libro es El monarca de las sombras (PRH):

Apps y canales. Storytel es la empresa más nueva en el mercado hispanohablante. Es una compañía sueca que domina el mercado del audiolibro en los países nórdicos y se expande por Europa, Rusia, Emiratos Árabes e India. Desde el año pasado prepara su aparición en el mercado español e hispanohablante que será este otoño. Será un app como Netflix o Spotify. Audible es la marca de Amazon que ya tiene un buen mercado en Norteamérica. A ellas se suman las de los grandes grupos editoriales y de sus respectivos sellos.

Dónde. En las plataformas de Penguin Random House y Planeta y de Storytel y Audible. Estas últimas ofrecen las obras de diferentes sellos como una gran librería y por otra parte tienen los derechos exclusivos de muchos autores en este formato. Cada una se encarga de la producción de los audiolibros. Algunas editoriales medianas, pequeñas e independientes hacen la producción con firmas como Storytel, es el caso de Dos Bigotes con el libro A Virginia le gustaba Vita, de Pilar Bellver:

Cómo se hacen. Una vez elegido el libro se habla con el autor por si quiere involucrarse en el proyecto, se hace un casting de voces en busca de la más indicada, hombre o mujer, tonos o acentos. “Se busca una voz que te acoja, y que más que interpretar no te saque de la lectura”, explica Álvarez de PRH. “Esto se hace con actores de doblaje, se trabaja en estudio de grabación, se contrata un director artístico y una vez producido se edita o verifica con el libro original”, añade Riaza de Storytel.

Voces. “Se hace con actores de doblaje. El reto para ellos es no opinar, no interpretar, dejar que el texto emocione, hable y se compenetre con lo escrito y lo transmita al lector”, según Álvarez.  “Si el autor del libro es latinoamericano se privilegia una voz del país respectivo o con acento neutro, si es español una voz española. La voz del audiolibro es un reclamo para muchos lectores”, reconoce Riaza. Un ejemplo de voces de actores es la del español Juan Echanove para el libro Monte Sinaí, de José Luis Sampedro, que en este formato suena de esta manera:

Oferta. En un primer momento la oferta será superior a los cinco mil títulos, entre obras clásicas y, sobre todo, contemporáneas. Estas últimas son clave en esta línea de negocio porque el objetivo es que los libros de los autores más leídos o prestigiosos estén disponibles en audiolibro casi a la vez que sale en papel y como se ha hecho con la disponibilidad del libro electrónico.  El último ganador del Premio Planeta, Todo esto te daré, de Dolores Redondo es un caso, como se puede ver a continuación:

Producción. “Nuestra estrategia de producción pasa por seleccionar con mucho cuidado las voces que locutan cada obra, para que sean capaces de transmitir el espíritu de la novela o el ensayo, y trabajar con mucha atención todos los detalles de la misma. La calidad debe ser impecable. Generalmente trabajamos con una sola voz, seleccionamos voces hispanas para autores españoles y latinoamericanas para obras de autores locales”, asegura Eva Güell Ferré.

Solo versiones completas. “La apuesta es por versiones íntegras de los libros, salvo las notas al pie. Se trabaja con todos los géneros: ficción y dentro de este: thriller, romántica, fantasía, etcétera; más ensayos, biografías y poesía”, señala Álvarez. El resultado es una bibliodiversidad que incluye desde autores populares a clásicos contemporáneos como Crónicas Marcianas, de Ray Bradbury:

Para quién. “El papel es el papel, el digital es el digital ¿y el audiolibro? Esa es la pregunta, y la respuesta es que va más allá de la experiencia auditiva. Serán no lectores que se convierten y otros lectores habituales que podrán leer más en momentos que antes no se podía”, afirma convencida Maribel Riaza.

Precio. Oscila entre los 3 y los 30 euros, pero el precio medio estaría entre los 15 y 18 euros. También existe la tarifa plana, es decir un precio mensual, de 6 a 15 euros, con el cual el lector tiene acceso a todos los títulos disponibles.

¿Desplaza al libro? “Este formato es subsidiario frente al formato de papel que es el rey”, insiste Centellas. La gente seguirá leyendo a, por ejemplo, Gabriel García Márquez, pero también tiene la posibilidad de escuchar su mundo en otras voces como en esta de El coronel no tiene quien le escriba:

Maribel Riza reconoce que “el coste de producción de un audiolibro es elevado si se quiere proporcionar una experiencia sonora excelente, para lo que hay que contar con profesionales del doblaje y con equipos técnicos y humanos especializados”.

Eva Güell Ferré cita un estudio de iAB España que indica que en 2017 el 50% de los internautas mayores de 18 años declara escuchar Audio Online en el último mes, y el crecimiento de consumo de audio online respecto al 2016 es del 16%. Ambos datos, agrega la responsable digital de Planeta, “aunque es cierto que no recogen todavía la escucha de audiolibros, para nosotros son indicadores claros de que los hábitos de consumo de este tipo de contenidos digitales están cambiando, y que pueden significar una oportunidad para el desarrollo del mercado del audiolibro en España a medio plazo”.

Para los autores supone muchas oportunidades, explica Riaza: “En primer lugar una nueva vía de obtención de beneficios económicos. Después un escaparate adicional donde sus obras y su imagen de marca pueden tener presencia y suponer nuevos canales de difusión, por ejemplo Storytel realiza podcast con entrevistas con los autores que son distribuidas en las principales plataformas de audio”. Esta empresa, precisamente, tiene una presencia importante en el Hay Festival de Segovia (España) del 21 al 24 de septiembre, donde la gente podrá vivir la experiencia del audiolibro con obras como las aquí expuestas u otras como el último Premio Alfaguara de Novela ganado por Ray Loriga con RendiciónO Las aventuras del Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte, cuyo arranque “No era el hombre más honesto, ni el más piadoso…” suena así:

En esta batalla todos son optimistas. “Creo que el audiolibro ha llegado para quedarse porque es un momento idóneo desde muchos puntos de vista, desde el desarrollo digital y los cambios de hábitos de lectura hasta la pérdida de tiempo para leer y que este formato soluciona de alguna manera”, afirma Javier Celaya, Director General de Storytel España. Considera que al igual que este formato ha sido acogido en otros mercados como un complemento más para los escritores y para las editoriales en España y Latinoamérica será así. Celaya recuerda que la vida de la gente se ha complicado mucho con Internet y cada vez hay menos tiempo para leer de manera continua, y el audiolibro permite leer de manera alternada o mientras se hacen otras actividades. “Lo importante”, agrega, “es que vamos a recuperar tiempos de lectura. El último informe señala que un tercio de los españoles que leía ha dejado de hacerlo por falta de tiempo, pues bien, esta es una oportunidad para recuperar  y ganar lectores”.

Los cinco expertos señalan que el auge del audiolibro propicia una nueva vía de creación: que los autores piensen en crear libros para ser escuchados. Hasta ahora son libros para ser leídos pero se abre la posibilidad de escribir para ser escuchados en voces ajenas, como escribir un guión de cine o una radionovela. Sería el complemento para una biblioteca sonora.

 

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