Centenario de Nelson Mandela, repaso a los pilares de su cambio en Sudáfrica

Las claves sociopolíticas del líder del siglo XX (1918-2013) están recogidas en el libro 'El color de la libertad. Los años presidenciales'. Este es un preámbulo del análisis presentado por WMagazín en blogbankia.es

El eco del significado de su nombre lo acompañó. ¿Acaso es verdad que el significado de un nombre delinea el destino de alguien? Rolihlahla, el hombre cuyo nombre significa “revoltoso” en el habla popular, que luchó toda su vida por cambiar el destino de Sudáfrica, que vivió casi un tercio de su vida por ello en prisión y que a los 76 años logró su objetivo y fue admirado por el mundo, hubiera cumplido este 2018 un siglo: Nelson Rolihlahla Mandela (1918-2013).

Mandela, a secas para todos. Las últimas décadas de su vida el mundo las vivió como una novela real, casi en tiempo real. Un hombre perseguido por sus ideales, sufrido, admirado y ejemplar en su concepción de la convivencia, la igualdad, la libertad y la justicia. Sudáfrica tuvo una segunda y verdadera oportunidad gracias a la lucha de Mandela contra el apartheid. Desde la prisión, donde estuvo desde 1962, su mensaje era escuchado en su país y en el exterior, hasta minar, poco a poco, el régimen sudafricano. Pero fue a partir de su salida de la cárcel, el 11 de febrero de 1990, cuando Sudáfrica se encaminó hacia el futuro. Este llegaría en 1994 cuando Mandela se convertiría en el primer presidente de raza negra de su país, y primer mandatario elegido democráticamente. Un año antes había obtenido el Premio Nobel de la Paz.

Casi ocho décadas de injusticia empezaron a quedar atrás. Su labor de reconciliación fue ardua en un sistema racista y discriminatorio dominado por una minoría blanca que representaba apenas el 15% de la población, pero poseía el 87% del territorio, mientras que la mayoría, africanos, mestizos e indios, solo tenían el 13%.

Sudáfrica estaba sembrado de problemas muy enraizados. Uno de los mayores era el socioeconómico. De las primeras cosas que hizo el nuevo presidente fue abolir la Ley de la Tierra de 1913. Tenía claro que la paz y la armonía tenían que ir hermanadas no solo de la libertad y la justicia porque para alcanzar ese estadio había que crear un equilibrio económico. La tarea siguió con el déficit presupuestario, reforma tributaria, redistribución de la tierra, creación de vivienda, erradicación de la pobreza, cambio del legado de negligencia institucional, estímulo en la inversión, apoyo a la microempresa y dos cosas esenciales: educación e incorporación de la mujer.

Y así, Nelson Rolihlahla Mandela puso en marcha su sueño. Aquel bebé que lo único que recibió de su padre fue un nombre que significa “revoltoso” o, literalmente, “arrancar una rama de un árbol” había logrado extirpar uno de los males en su país y enviado el mensaje para que el resto de la humanidad hiciera lo mismo.

WMagazín conmemora el centenario del natalicio de Mandela con un repaso a los principales aspectos de la política del líder sudafricano en blogbankia.es en el artículo Mandela y el milagro de la transformación social y económica de Sudáfrica.

Te invitamos a conocer los pilares de esa transformación en este enlace.

 

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