Cómo manejar la información y conocer el alma de los números para triunfar

El físico César Hidalgo ofrece una nueva mirada sobre el crecimiento económico en 'El triunfo de la información'. WMagazín analiza su reveladora condicion humana aquí y su aspecto más económico en blogbankia.es

El conocimiento compartido, el knowhow y la imaginación son los pilares sobre los que se levanta la economía, su crecimiento y el desarrollo del mundo. Esa capacidad de almacenar el saber y transmitirlo en una estrategia eficaz que recuerda el éxito de las verdaderas obras de arte donde el Qué es importante, pero el Cómo es el alma y lo que la convierte en clásica y fuente de inspiración.

Estos principios para tratar de explicar la economía y su crecimiento y su éxito o fracaso son investigados y compartidos por César Hidalgo en El triunfo de la información. La evolución del orden: de los átomos a las economías (Debate). Hidalgo es un joven chileno que coordina el grupo Macro Connections en el MIT Media Lab, cuyo ensayo trasciende el estudio de las ciencias sociales para realzar la importancia de la transmisión del conocimiento y la información, de las redes humanas y sus canales de difusión en el campo del desarrollo de la humanidad.

Principios que en términos de crecimiento económico no se habían analizado a fondo, y menos aún explicado con tal claridad que resultan reveladores de la naturaleza humana como colectivo. Los puntos de partida para tratar de entender los desequilibrios de la economía o avances se han solido centrar en la geografía, los organismos e instituciones, la psicología, las finanzas, la idiosincrasia, la organización de las sociedades o, incluso, la religión.

Hasta ahora. César Hidalgo no solo emplea un lenguaje sencillo sobre un tema complejo sino que imprime un tono de relato ameno esparcido de metáforas y otras figuras literarias respaldado por ejemplos económicos, antropológicos o culturales  y literarios. Cada capítulo ilumina una idea creando un anillo que hace comprensible por qué y cómo hemos llegado hasta aquí. Cómo las personas son parte activa o pasiva de una gran red y la sociedad un ordenador colectivo.

Y cómo ese mismo ordenador colectivo de manera inconsciente va tirando de la evolución sin que nadie se ponga de acuerdo. Caos ordenado. ¿Azar?

Una de las claves, según Hidalgo es: “La información y el knowhow son cosas distintas pero íntimamente relacionadas. La capacidad de un sistema de empaquetar knowhow depende en gran medida de la fluidez con la que puede utilizar información para reconstruir las redes dinámicas que necesita para  acumularlo”.

¡Comunicación! Lenguaje y lenguajes para comunicarnos es precisamente uno de los aspectos que nos diferencia del resto de animales y lo que produjo el salto en la evolución. En términos económicos, los números, los datos y las cifras forman parte esencial del ADN de la economía. Pero los datos por sí solos no son nada, porque su información es valiosa en la medida en que se sepan leer, interpretar y, sobre todo, transmitir y comunicar y, más aún, pronosticar el porvenir. No se trata del big data o de saber que a fulano le gusta esto y se lo vamos a ofrecer. ¡No! es más que eso, es descifrar el  alma de las cifras, y con ello una parte de la del individuo.

Hay una frase reveladora en El triunfo de la información: “Lo más asombroso de la información que acumulamos no es que la revistamos físicamente, en su génesis mental. Los humanos no solo depositamos información en nuestro entorno, lo que hacemos es cristalizar imaginación”.

Ahí está. Es el motor del ser humano, imaginar, pensar, soñar, sí, pero tener la capacidad de convertir ese sueño en algo tangible. Saber pasarlo del mundo de la ficción al mundo real y saber compartirlo. “Nuestra capacidad de cristalizar imaginación es la capacidad de crear objetos que nacieron como obras de ficción”, afirma Hidalgo, quien más adelante escribe: “Pero cristalizar imaginación no es fácil. Acumular información en la materia nos obliga a llevar al límite nuestras capacidades computacionales, a menudo más allá de lo que un solo individuo podría alcanzar. Para generar formas complejas de información, como las que pueblan nuestra sociedad moderna, necesitamos desarrollar formas complejas de computación en las que participan redes de humanos”.

Sobrevuela así el dicho de: Más sabe el diablo por viejo que por diablo.

Uno de los ejemplos que César Hidalgo utiliza se inspira en la novela El señor de las moscas, de Goldwin. Pregunta qué pasaría si a esos niños aislados de la novela les dieran un ordenador con toda la información y acceso a internet y si desarrollarían una sociedad tan fuerte con el knowhow acumulado allí. Hidalgo no tiene una respuesta clara, pero aventura una basado en la Historia, en episodios pasados con otras culturas que “nos dicen que el knowhow suele perderse cuando los grupos sociales se quedan aislados y que el knowhow disponible en determinadas ubicaciones es difícil de reproducir, incluso, aunque se hagan esfuerzos extraordinarios para conseguirlo”.

Algunos detalles más sobre el aspecto económico de El triunfo de la información los puedes encontrar en el artículo que WMagazín publicó en blogbankia.es bajo el título La información y su transmisión como gran valor de la economía que puedes ver en este enlace.

César Hidalgo, un físico que en su último párrafo, después de cifras, ejemplos, economía y que recuerda que estamos esclavizados del crecimiento del orden, pide que no perdamos de vista la “belleza de la información”. E insiste en la responsabilidad mayor: “perpetuar esta creación sin dios: una creación nacida de modestos principios físicos y de la que ahora somos responsables”.

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