Domenico Starnone: “Lo que sucede en Italia es el resumen de lo que pasa en Europa”

El autor de 'Ataduras', una exitosa novela que explora la ruptura de una pareja por parte del marido que obedece a otro deseo, analiza los laberintos del sentimiento amoroso y reflexiona sobre la política de su país y del continente

El amor es un mundo con grietas que al principio nunca se ven. Aparecen al azar, y una de las más desestabilizadoras y profundas lleva en el fondo el veneno de la pregunta eterna de con quién es la principal responsabilidad de la felicidad en una pareja, si cada persona consigo misma o con quienes la aman.

Domenico Starnone (Nápoles, 1943) explora esa grieta: “El ser humano debe desear realizar sus propios deseos para conseguir placer, pero debe esperar luego un castigo”.

Lo que Starnone ha visto es un camino de binomios: amor y/o dolor, deseo y/o duda, responsabilidad y/o cobardía, pasado y/o futuro, estabilidad y/o aventura. Un mundo que el escritor italiano resume en una palabra: Ataduras. Y ese es el título que puso a su novela editada por Lumen. Es su debut en España, aunque ya lleva más de una veintena de libros y este se ha traducido a otros tantos idiomas, además de que él es muy conocido en su país por obras como Via Gemito, Premio Strega 2001.

Su nombre se hizo internacional hace poco más de diez años cuando se rumoreó que era la persona detrás del seudónimo de Elena Ferrante, aunque en 2016 se dijo que no era él, pero sí su esposa, la traductora Anita Raja, que trabaja en la editorial que publica a Ferrante.

Lo cierto es que los hilos entre Ataduras (2016) y Los días del abandono (2001), de Ferrante, han sido señalados por la crítica de su país, aunque bien es verdad que los temas de ambas novelas son de los más tratados en la literatura: amor, desamor, abandono; aquí en una mujer con dos niños es abandonada por su marido quien en esta ocasión se va con una mujer más joven y regresa en una falsa reconciliación que los mantiene unidos solo por la fuerza invisible de ciertas ataduras.

La novela de Starnone está estructurada en tres partes, tres voces, tres puntos de vista: la primera son las cartas que Vanda, la esposa abandonada, dirige a su marido, Aldo; la segunda es el relato sobre Aldo, sus motivos y su relación con Lidia; y la tercera son los hijos. Así se arma el mundo esférico de esa pareja.

Silencio ha sido la respuesta oficial que han dado Starnone y Raja ante el revuelo del culebrón Ferrante. No quieren distracciones en sus oficios.

Como silencio guarda el escritor frente al fútbol del que pasa olímpicamente porque simplemente no le gusta. Así no se amarga este Mundial en Rusia al cual la selección de su país no clasificó.

Lo cuenta sentado en la cabecera de una larga mesa del Instituto Italiano de Madrid. Ríe al recordar sus fiascos como jugador de niño. Luego habla de su paso por el periodismo y lo que atisba, por el laberinto emocional de Ataduras y por la difícil situación que afronta Italia bajo el gobierno del partido de ultraderecha Liga Norte y el antisistema Movimiento 5 Estrellas, que tiene como ministro del Interior a Matteo Salvini y sus políticas xenófobas y antieuropeístas.

Winston Manrique Sabogal. ¿Cómo ve las revistas culturales y literarias en este duelo entre lo analógico y lo digital?

Domenico Starnone. Estamos en una fase en la cual los periódicos de papel pierden terreno y las revistas online ganan seguidores. En la última década, además, ha habido un cambio de perfil importante del escritor, del intelectual. Los periódicos piden a los autores comentarios marginales para enriquecer sus páginas, pero ya no son las intervenciones centrales que buscaban orientar y  crear conciencia en la opinión pública. Su papel central ha desaparecido de la esfera política, y corren el riesgo de hablar solo a sus propios compañeros. En Italia, por ejemplo, los autores se están transformando para dirigirse al mundo del espectáculo: es autor, actor, toca la guitarra, baila… Se mezcla y se confunde con el hombre del espectáculo en su afán por ganar lectores.

W. Manrique. ¿Qué grado de responsabilidad tienen los medios de comunicación en esta metamorfosis y pérdida de peso de los autores e intelectuales?

D. Starnone. Los medios de comunicación han entendido rápidamente esta transformación que tiende al espectáculo. Por otro lado, antes las editoriales buscaban el libro de calidad y hora buscan el libro que más se parezca al último libro que más ha vendido. A su vez, los medios de comunicación en Internet han tomado otra línea de actuación al dar espacio a todos. Esto coincide con otra transformación: la de que el público ya no quiere hacer solo de público pasivo, quiere ser activo, comentar los artículos. Quiere ser escritor, poeta, fotógrafo… Quiere ser protagonista. Este es el cambio más grande, este público rebelde que quiere dar su opinión y se manifiesta en otras vías, incluidas algunas feroces en la red y se convierten en los llamados odiadores.

Es un mundo intelectual que ya no se parece nada a la generación a la cual pertenezco. El error es pensar que esto es malo, porque es solo una transformación enorme con nuevos instrumentos que han entrado en nuestras vidas…

Por otro lado, es una comunicación basada en la escritura, algo paradójico porque hace unos años se decía que la escritura estaba muerta, y ahora todo se basa en la escritura, aunque es una escritura de masa, no de élite. Habrá que afrontar esta nueva intelectualidad de masa, pero no confrontarla, porque lo mejor no se sabe de dónde llegará. Pero algo llegará y hay que buscarlo dentro de esta generación e instrumentos de comunicación rápida.

Domenico Starnone lo dice con el tono didáctico del profesor escolar que fue tantos años. Y se toma el tiempo suficiente antes de cada respuesta, pero una vez empieza es un torrente. Ahora para hablar de las relaciones de pareja, la pasión, la fidelidad, la lucha entre el amor, la responsabilidad y deseo de obedecer al impuso amoroso.

W. Manrique. En Ataduras plantea dos maneras de ver, vivir y asumir las relaciones de pareja. ¿Cree usted que los hombres y las mujeres conciben una relación de pareja de manera distinta?

D. Starnone. Como todas las cosas. Hay una manera femenina de mirar al mundo y una masculina. El amor es un sentimiento fuerte para ambos, pero la mujer da una centralidad al amor, mientras los hombres no le conceden la misma fuerza pero toma otras formas.

W. Manrique. ¿Qué es el amor?

D. Starnone. …Es una reacción del organismo. Un sentimiento complejo, una droga. Es una fuerza que nos transforma… Es un sentimiento que nos gustaría que durase siempre… Es un sentimiento que… nos llena de plenitud de nosotros mismos. Ser amados nos hace fuertes. Descubrir que creíamos que nos amaban pero en realidad no nos amaban nos destruye, nos humilla… El amor es todo esto.

W. Manrique. Hay un momento clarificador y central en la novela, cuando un grupo de amigos de Aldo le dicen que no se puede ni se debe resistir a las pulsiones del deseo, que él hace bien y no debe sentirse culpable.

D. Starnone. …La novela transcurre en un momento importante, en los años setenta del siglo XX, cuando la mayor culpa era la idea de no realizar nuestros deseos. Y Aldo cree en esta tesis. Por eso vive esa relación con otra mujer y crea un dolor indescriptible a su alrededor y a sus hijos. Para él seguir el deseo es una necesidad justa, pero la verdad es que esto puede generar dolor en otros.

W. Manrique. Entonces, ¿con quién cree que es la principal responsabilidad de la persona, consigo misma o con los demás?

D. Starnone. …Es un problema irresoluble… La síntesis de Freud es que la civilización es represión, que la civilización no es compatible con la realización de nuestros deseos si no es dentro de ciertos límites. Por lo tanto, el ser humano debe desear realizar sus propios deseos para conseguir placer, y si lo hace debe esperar luego un castigo. Esto convierte la vida en algo imposible. La literatura plantea múltiples soluciones a esto, si no fuera posible no habría nada que contar.

W. Manrique. ¿La responsabilidad de quedarse en la pareja puede ser, también, la fachada de una cobardía?

D. Starnone. A veces… Sí… No es caso de Aldo que obedece al impulso de su deseo más sincero y luego regresa, pero no por responsabilidad.

W. Manrique. Una vez amortiguado o acabado el sentimiento amoroso, en la novela parece que la mujer es más fuerte y decidida en situaciones como esta.

D. Starnone. …La mujer en estas situaciones es más determinante. Las mujeres dan un peso fuerte al amor, diferente de la importancia que le dan los hombres. Mientras, ellos asimilan amor y sexo y le dan la misma importancia y van consumiendo más sexo y así consumen más rápidamente el amor lo cual los hace más frágiles. En cambio, las mujeres al dar más importancia al amor viven el sexo con mayor intensidad y más en el tiempo.

W. Manrique. ¿Por qué esa diferencia?

D. Starnone. El sexo es igual para hombres y mujeres, pero adquiere más importancia cuando la mujer siente un fuerte sentimiento de amor hacia el hombre con quien tiene sexo. El hombre se confunde, no sabe si es un fuerte deseo sexual o es un sentimiento que lo atrae, que lo lleva hacia la persona. El hombre confunde sexo y amor porque no sabe diferenciarlo, mientras la mujer sí.

Detrás de todas estas palabras y escritura de Domenico Starnone están autores que lo han inspirado como Italo Calvino, de quien destaca la manera como estilizaba los personajes femeninos y masculinos. “Escritores que escarbaban en el alma”. Un Calvino que miraría extrañado la Italia que gira a la derecha, que parece no recordar su pasado no lejano.

W. Manrique. ¿Cómo ve la situación de Italia, cómo cree que influirá en la cultura de su país y europea este nuevo gobierno?

D. Starnone. …Todos los viejos partidos tienen enormes responsabilidades en lo que está pasando porque han hecho políticas que han empobrecido a la gente. La clase política ha pensado que el mundo se parecía a la clase a la cual ellos pertenecían y olvidaron a las demás clases. La consecuencia es que los olvidados de la última década se han ido a otras formaciones o han dejado de votar. El Movimiento 5 Estrellas, por el que no tengo simpatía especial, ha tenido la capacidad de unir y organizar a los olvidados. Los viejos partidos pensaron que 5 Estrellas era un partido peligroso para ellos y lo demonizaron. No se dieron cuenta de que existía otra organización política, Liga Norte que como tenía solo un 4 o 5% de votos la consideraban poco peligrosa, pero llegó un personaje como Matteo Salvini y captó el descontento de tal manera que pasó del 5 al 18% y luego al 29%. A diferencia del Movimiento 5 Estrellas, Salvini es la peor derecha de Italia, xenófoba y racista que tiene como modelo a Putin, Trump y Erdogan, lo peor de hoy en el mundo.

Ellos sienten un total desprecio hacia los intelectuales y la cultura en cuanto producto de lo intelectual. La situación italiana es preocupante porque lo que Salvini representa es la encarnación de un descontento popular que es siempre más amplio y que crece y se multiplica y se alimenta del miedo hacia el otro. Si no cambia la tendencia, la Liga cogerá buena parte del Movimiento 5 Estrellas y de Berlusconi, lo que da origen a un gobierno totalmente de derecha.

W. Manrique. ¿Ve a Europa en una sin salida?

D. Stanorne. Estamos en una Europa de la que sentimos poco o nada y que amplias masas la sienten como opresión, como una enemiga. Por otra parte este enemigo es extremadamente débil en algunos casos. Por ejemplo, no hay una unidad política, ni económica, ni militar. Pero amplias masas se sienten oprimidas por algo que es débil.

Otra cuestión alarmante es que este fenómeno italiano es un poco el resumen de la situación europea. Inglaterra se ha salido de Europa, en Austria y Alemania crecen fuerzas de partidos de derecha como Salvini. En Francia, Macron tiene graves problemas con los trabajadores y si se equivoca ahí está Marie Le Pen para tomar el gobierno. El riesgo es que la situación italiana se amplíe. Tenemos que confiar en que haya un cambio brusco de tendencia y darnos cuenta de que el camino que se está empezando a recorrer es muy peligroso.

W. Manrique. ¿Y el papel de los medios de comunicación?

D. Starnone. Los medios de comunicación debería actuar en esta línea de orientación y seriedad, pero es un problema de audiencia, del mercado, y la línea de mercado no es la cultural. Harán lo justo para tener espectáculo y audiencia.

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