La poesía en prosa de Gaël Faye sobre la pérdida de la infancia y de la tierra

'Pequeño país' es el exitoso debut literario del escritor de origen burundés. El músico de rap y hip hop narra, a través de un alter ego, su niñez en Ruanda y el genocidio

Para escribir de Pequeño país (Salamandra) habría que empezar por decir que a Gaël Faye (Buyumbura, 1982), un burundés, que vive entre París y Ruanda, no le alcanzó la música, donde es conocido por sus composiciones en rap y hip-hop, para contar lo que quería contar y entonces escribió una novela, trazada con rasgos autobiográficos, pero signada por una profunda nostalgia: la de la infancia y la de un país vivido como un paraíso con sus ríos, sus árboles y los juegos de los niños, interrumpido por el encuentro con una realidad marcada primero por las separaciones y luego por la muerte .

“Con el tiempo me he dado cuenta de que mis canciones no dicen lo suficiente”, asegura el narrador en una carta que dirige a su amigo Gino, uno de los personajes de la novela, para contarle por qué pasó de la composición de letras musicales a escribir su primera novela que luego de su publicación ha tenido una lluvia de premios en Francia:  el Gouncourt de los Estudiantes en 2016, el Novela Fnac, el Primera Novela y el France Culture-Télérama de los Estudiantes, además de más de setecientos mil ejemplares vendidos.

Con una narración fluida, de la primera a la última página, y de la que es imposible escapar una vez se ha abierto el libro, Pequeño país tiene la magia de la buena literatura.  Introduce al lector, en la voz del pequeño Gabriel, en su vida que transcurre feliz y tranquila con las escapadas al río con su amigos, las tardes jugando al fútbol y los cigarros fumados a escondidas, para ir dejando caer a goteras el inicio del fin de la felicidad: la complejidad de las relaciones humanas que descubre con la separación de sus padres,  y la tormenta final que todo lo arrasa: el genocidio en Ruanda que afecta a su madre que nació allí y la guerra civil de Burundi que lleva al exilio a Gabriel y su hermana.

Aun con eso, Pequeño país, es un libro bello, en el que el encuentro con la realidad, en dimensiones tan brutales que producen pesadillas, no arrasa con lo dulce de la vida, porque Faye así lo quiere, a través de Gabriel, que adulto ya reflexiona: “La poesía no es información. Sin embargo, es lo único que el ser humano retendrá de su paso por la tierra”.

Y de ella se vale Gaël Faye para trazar a través de Gabriel los dos ejes de la novela: infancia y país, territorios sólo transitables en el recuerdo porque, hecho un hombre, sólo puede regresar a la infancia a través de los recuerdos y pisar, de nuevo, la que fue su tierra lo estrella con las heridas, apenas cicatrizando que deja la demencia.

Poesía en prosa, trazada con líneas tenues que bordan en el lector la certeza de que aunque nadie puede volver a ser un niño y nadie puede recuperar de nuevo el país de la infancia, aquel que le ha sido negado y anegado en sangre, bien se puede intentar recuperarlos en lo contado, aunque lo contado sea inenarrable.

Gaël Faye presenta su novela 'Pequeño país', en el Instituto Francés, de Madrid, el 15 de febrero de 2018.

  • Pequeño país. Gaël Faye. Traducción de José Manuel Fajardo (editorial Salamandra en español y Empúries en catalán).

 

 

  • Marbel Sandoval Ordóñez es autora de la trilogía de novelas Conjuro contra el olvido compuesta por En el brazo del río, Joaquina Centeno (Sílaba) y Las brisas, de próxima publicación. Tiene el blog Pase la voz que puedes ver si pinchas AQUÍ.

 

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