Detalle de la portada de Las primeras poetisas de la lengua castellana.

Luces sobre la grandeza de las primeras poetisas en lengua castellana

Empieza Poemad, el festival de poesía de Madrid. Coincide con la antología de Clara Janés sobre las poetas que abrieron el camino

Pasados tengo hasta ahora / muchos meses y largos / tras un deseo en vano sostenido, / que tanto hoy día mejora / cuanto los más amargos / y más desesperados he tenido; / lo que en ellos sentido / no puedo yo contallo; / el alma allá lo cuente; / mas ella no lo siente / tan poco que no calle como callo. / ¡Oh, grande sentimiento! / que a veces quita el alma el pensamiento…”, de Luisa Sigea

Esta voz, este clamor de Luisa Sigea, estas palabras que dan vida a lo invisible de los sentimientos pertenece a una de las más de cuarenta poetisas en lengua castellana que abrieron el camino de la poesía escrita por mujeres. Varias de ellas, como Santa Teresa de Jesús y sor Juana Inés de la Cruz, no solo están entre las más conocidas, sino entre las mejores del género. Muchas de ellas están en diferentes antologías, algunas dispersas, casi siempre eclipsadas. Hace más de 30 años, la poeta, académica y traductora Clara Janés reunió a un grupo de estas mujeres en un solo volumen: Las primeras poetisas en lengua castellana (Siruela). Ahora, Janés ha vuelto a recordarnos la importancia de ese mundo. Para ello ha ampliado la edición la ha enriquecido y con su luz nos cuenta la manera en que esas voces femeninas. y secretas muchas, han polinizado la poesía en español.

“Es muy importante el legado antiguo que se conserva en la Biblioteca Nacional, y, respecto a la escritura femenina, permite constatar que las mujeres no se limitaban a la poesía o la novela, sino que saltaban a otros campos, como la traducción o el teatro”, escribe Janés en una nota preliminar que es una rápida y profunda clase sobre el género poético en España. El volumen incluye grabados e imágenes de las poetisas, cuyas biografías y bibliografías están reunidas al final del libro.

Recuerda Clara Janés, por ejemplo que sor María de San José, a los 19 años, antes de profesar, escribió el poema Ansias de amor incluido en este volumen, y “considerado el precursor de la obra magna de la poesía española, el Cántico, de san Juan de la Cruz. Pero es la hora de escucharlas a ellas, guiados por una de las poetas contemporáneas más destacadas de nuestra lengua.

Ansias de amor, de sor María de San José

Por las calles y plazas voceando,
buscando te he andado, Amado mío;
mil días han pasado, y no hallando,
con dolorosas ansias a ti envío
mil suspiros, y a todos conjurando,
cada cual me arroja y da desvío;
vuelvo con triste llanto y cruda pena
a soltar al dolor copiosa vena. (…)

El caos confuso oscuro otra vez sea,
que para mí yo doy carta de horro
a todo lo criado, y nada sea
en mi favor, provecho, ni socorro;
hasta que aquel que ama mi alma vea,
en nada paro y con deseo corro
al fin donde me llevan mis deseos,
huyendo de tropiezos y rodeos.

Y por que nada estorbe mi destino,
ni me impida ninguna criatura,
a todos doy repudio, y sé que atino,
porque sin ti, mi Dios, todo es locura,
y quien en esto para, va sin tino,
buscando eterna muerte y desventura;
vaya lejos de mí lo que es dañoso,
y aun para vivir lo provechoso.

(…)

Y páginas antes, y páginas después de estos versos de sor María de San José, muchos otros poemas. Más mujeres creadores en el umbral de nuestra poesía revividas en este libro. Dejemos que sean ellas quienes canten:

Letra a la soledad, de Sor Isabel de Jesús

Centro del alma, soledad divina,
vivo retrato de la paz eterna
adonde la armonía que se alterna
con silencio continuo se convida.
Farol del que a la luz de Dios camina,
puerto feliz del que en el gusto invierna,
retórico silencioso que gobierna
y mudo desengaño que encamina.

Liras en loor de los trabajos, de sor Ana de Jesús

Quien no sabe de penas
en este valle lleno de dolores
no sabe cosas buenas
ni ha gustado amores,
pues penas son el traje de amadores.

La piedra reprobada
por los hombres y por Dios elegida,
con penas fue labrada
dando su propia vida
con ansías y dolores sin medida.

Soneto al marqués de San Felice en nombre de las nueve, de Euterpe

Imitando de Lope la dulzura,
de Góngora lo culto mejorado,
de Tarsis en conceptos celebrado,
de Hortensio lo luciente en sombra oscura;

de Zárate, fecundo en la cultura;
de Silveira en las voces y en lo hinchado,
de Quevedo en lo grave y lo salado,
de Leonardo en lo propio y la hermosura,

todos en ti se miran excedidos,
famoso aragonés del Pindo Atlante,
por ti de nuevo al orbe prelucidos.

Tú, que en láminas puras de diamante
tus escritos verán esclarecidos,
a enana presunción, pompa gigante.

Soneto en que no quiere pasar por olvido lo descuidado,
de sor Juana Inés de la Cruz.

Dices que yo te olvido, Celio, y mientes
en decir que me acuerdo de olvidarte,
pues no hay en mi memoria alguna parte
en que, aún como olvidado, te presentes.

Mis pensamientos son tan diferentes
y en todo tan ajenos de tratarte,
que ni saben si pueden olvidarte,
ni si te olvidan saben si lo siente.

Esta antología es también una respuesta a María de Zayas y Sotomayor quien lamentaba la poca presencia e importancia que se daba a las poetisas en los círculos intelectuales. Ella también está en esta antología.

De la novela El castigo de la miseria, de María de Zayas y Sotomayor.

Claras fuentecillas,
pues murmuráis,
murmurad a Narciso
que no sabe amar.

Murmurad que vive
libre y descuidado
y que mi cuidado
en el agua escribe;
que pena recibe
si sabe mi pena,
que es dulce cadena
de mi libertad.

Murmurad a Narciso
que no sabe amar.
Murmurad que tiene
el pecho de hielo,
y que por consuelo
penas me previene:
responde que pene
si favor le pido,
y se hace dormido
si pido piedad;
murmurad a Narciso
que no sabe amar.

(…)

“Murmurad a Narciso / que no sabe amar”, dice María de Zayas. Una idea que ronda toda la poesía, que nace del sentir de muchos aquí en las palabras de esas premras muejres que abrieron un camino esencial.

  • Las primeras poetisas en lengua castgellana. Edición de Clara Janés. Editorial Siruela. 250 páginas.

Poesía en Madrid

Esta imprescindible antología de las primeras poetisas, coincide con otra antología reciente sobre las últimas poetisas españolas reunidas en: (Tras)Lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980–2016), edición de Marta López Vilar, y publicada por Bartleby Editores. Nueve de ellas, con la lectura de sus versos, inauguraron anoche la VI edición de Poemad, dirigido por Beatriz Rodríguez. En esta edición son las voces femeninas las protagonistas de este de este encuentro, que congregará hasta este sábado 29 de octubre, a más 40 autores. El escenario principal es el Centro Cultural Conde Duque, aunque habrá recitales en otros lugares. La entrada es gratuita. Entre los poetas que participarán figuran Pere Gimferrer, Antonio Colinas, Aurora Luque, Benjamín Prado y Piedad Bonnett.

Dentro de las diversas actividades destaca Las siete muertes de Federico García Lorca, un homenaje de Poemad para conmemorar los ochenta años del asesinato del poeta andaluz.

Madrid se llena de poesía porque, al mismo tiempo, las librerías tienen diferentes actividades multidisciplinares relacionadas con lo poético, desde selección de obras en sus ecaparates y mesas, hasta recitales, pasando por talleres y mesas redondas.

Mañana: Vídeo del diálogo entre Pere Gimferrer y Antonio Colinas en Poemad.

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