Juan Goytisolo (1931-2017), en la portada del segundo volumen de sus Obras completas: Narrativa y relatos de viaje (1959-1965).

Muere Juan Goytisolo, el escritor rebelde y comprometido con la exploración literaria

El autor de 'Señas de identidad' o 'El furgón de cola' falleció en Marrakech a los 86 años. Obtuvo el premio Cervantes y fue un puente entre el mundo occidental y árabe

“En mis primeras obras hay una serie de descuidos e incluso de errores y de barbarismos. Ahora bien, creo que en España hay una tendencia excesiva hacia el purismo del idioma, una tendencia que siempre he combatido. Quiero dejar bien sentado que una cosa son los errores involuntarios que cometí en esa primera época y otra las violaciones deliberadas que luego he realizado con respecto a la norma académica. Hay una superstición idiomática en España que dificulta gravemente la búsqueda de nuevos lenguajes. Yo no sé si mis orígenes vasco-catalanes han influido en alejarme de esto pero, en cualquier caso, estoy muy contento. El hecho de haber residido en París, lejos de la presión académica, estimo que es para mí una ventaja y no un inconveniente”.

Estas palabras de Juan Goytisolo Gay de hace 50 años parecen pronunciadas ayer mismo. Un autorretrato oral de este escritor fallecido este 4 de junio en Marrakech, Marruecos, a los 86 años, donde vivía desde 1997. Allí llegó tras la muerte de su esposa Monique Lange en 1996. Esas palabras que desvelaban su espíritu rebelde no eran otra cosa que su compromiso con la literatura, con la necesidad de pagar a su manera a un arte que le había hecho feliz como lector.

Juan Goytisolo dijo esto en una entrevista tras la publicación en México de su novela Señas de identidad (Alianza), una obra que no solo mostró sus intenciones literarias, sino que lo acompañó toda su vida por lo que tenía de personal y creativo. Buscar, explorar, mirar siempre otras opciones que enriquezcan el idioma en su forma de contar y expresarse. Ese era Juan Goytisolo. Cuentista, novelista, ensayista, periodista, columnista, poeta y viajero. Un intelectual crítico e inconforme con la realidad y con el arte porque sabía que siempre todo se podía hacer mejor. Creación y pensamiento que lo llevaron a ser distinguido con varios galardones, entre ellos en 2012 con el Premio Formentor y en 2014 con el Premio Cervantes.

Juan Goytisolo Gay al recibir el Premio Cervantes, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

“Nada peor para un escritor que su acomodo a una fórmula idónea para fabricar libros en serie, en la que la apariencia de novedad oculta un sometimiento servil a las leyes del mercado. Una cosa es el texto literario y otra el producto editorial”, escribió Goytisolo en el prólogo del segundo volumen de sus Obras completas. Narrativa y relatos de viaje (1959-1965), publicados por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, en 2005.

Juan Goytisolo nació en Barcelona el 5 de enero de 1931. La Guerra Civil española, de 1936 a 1939, marcó de manera honda su vida personal y literaria, cuando en 1938 su madre murió víctima de un bombardeo de la aviación italiana. Quedó huérfano junto a sus hermanos Marta, José Agustín y Luis, estos dos últimos también escritores. Aquellos dos sucesos nefastos, junto a los años de la posguerra, su crítica frente a la España conservadora y los claroscuros del reconocimiento de su homosexualidad marcaron una obra en perpetua exploración.

Juego de manos fue la primera novela que publicó con 23 años. Luego vendrían otras como La resaca o La isla, y una serie de cuentos en cuyas páginas hay una aproximación a la realidad española de la posguerra, una literatura ejemplo del llamado Realismo social. Es en 1966, con Señas de identidad, donde da un vuelco a su literatura y abre una puerta a la creación española al optar por la libertad total a la hora de concebir una obra tanto en su contenido como en su estructura, cronología, voz, puntuación… Cada obra buscaba hacerla distinta en forma y fondo.

Buscó conjurar aquello que dijo en 1967: “Hay una superstición idiomática en España que dificulta gravemente la búsqueda de nuevos lenguajes”.

Años después, en el prólogo de sus Obras completas reconoció: “Consciente de la pobreza de mi vocabulario y la parvedad de mis conocimientos más allá de los autores a quienes consciente o inconscientemente imitaba, buscaba la manera de remediar mis deficiencias al tiempo que me enfrentaba a la tentación del francés”.

Tras Señas de identidad vendrían las novelas Reivindicación del conde don Julián y Juan sin tierra unidas por la presencia del protagonista de Señas de identidad, Álvaro Mendiola, de diferentes maneras en las otras dos obras. En 1976 publicó una serie de ensayos muy celebrados bajo el título El furgón de cola. Todos esos títulos aseguraron su voz y su sitio en la literatura española contemporánea. Mostraba a un Juan Goytisolo incitador al enriquecimiento de la literatura a través de la exploración sincera y sin ataduras del lenguaje. Una experimentación formal que continuó con libros como Makbara, Paisaje después de la batalla y Las virtudes del pájaro solitario. Incluso en Telón de boca, su último proyecto narrativo inspirado en la muerte de su mujer. Refleja su vida en títulos autobiográficos como Coto vedado y En los reinos de taifa.

Goytisolo vivió en París entre 1956 y 1969. Es en los años sesenta cuando se aproximó y descubrió verdaderamente la cultura árabe y se convirtió en un puente entre el mundo al cual pertenece y el que acababa de adoptar. Estructuras, temas, ideas de Goytisolo estudiadas por los especialistas. Pero cuyo mundo personal y literario quedan en pasajes como este de Señas de identidad:

“Cuando la desesperanza humana te abrumaba más fuerte que de ordinario (lo que últimamente acontecía con cierta frecuencia) la evocación de la madre y la hija, del encuentro de la madre y la hija en el compartimento del vagón de segunda clase (rumbo a París, a través de la Francia oscura) te curaba y te reconfortaba de la tristeza y melancolía que (por tu culpa, quizá) constituían tu pan cotidiano. Enfrentado al desastre irreparable de una muerte que desde el síncope del bulevard Richard Lenoir sabías cierta, te dolía que su recuerdo pudiera desaparecer al mismo tiempo que tú y, sentado en el jardín a la sombra móvil e incierta de los árboles, sentías crecer en tu fuero interior una violenta e inútil rebeldía contra el destino avaro que lo condenaba para siempre, como te condenaba a ti (parece imposible, te sentías joven aún, por tu cuerpo corría savia pujante) al duro olvido, hosco e insaciable”.

Y más exploraciones y tonos en Don Julián sobre cuyas últimas palabras Juan Goytisolo escribió:

“Abrirás el libro del Poeta y leerás unos versos mientras te desnudas : después, tirarás de la correa de la persiana sin una mirada para la costa enemiga, para la venenosa cicatriz que se extiende al otro lado del mar : el sueño agobia tus párpados y cierras los ojos : lo sabe, lo sabes : mañana será otro día, la invasión recomenzará”.

El escritor español Juan Goytisolo Gay (Barcelona, 1931-Marrakech, 2017).

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