Diez libros clave de temática homosexual convertidos en películas inolvidables

En la Semana de Madrid Orgullo Mundial LGTB repasamos el mundo de las relaciones no heterosexuales con obras llevadas al cine: Mann-Visconti, Proulx-Lee, Genet-Fassbinder, Highsmith-Hayness...

El desprejuicio de la Roma de Nerón, la ignorancia de la psicología en el Londres del siglo XIX que quería curar homosexuales, la homofobia del régimen cubano, la moral escrupulosa del New York de los cincuenta, cowboys enamorados en el Wyoming de los sesenta, la católica e hipócrita Lima de los noventa, la realidad de un negro gay y pobre en el Miami actual… La literatura, a través de historias y dramas particulares, focalizados generalmente en tiempos hostiles y ciudades prejuiciadas, ha querido retratar desde siempre la problemática homosexual, ubicando sus relatos en los más diversos y conflictivos contextos sociales. El cine, a su vez, se ha querido hacer eco de muchas de esas voces literarias que hablan de lugares de sufrimiento y dolor, quizá con la idea noble de generar catarsis. Han sido muchas las adaptaciones al cine de literatura homosexual, y aquí hemos querido destacar diez.

El resultado es la creación de parejas literario-cinematográficas de lujo: Annie Proulx-Ang Lee, Thomas Mann-Luchino Visconti, Patricia Highsmith-Todd Haynes, Jean Genet- Fassbinder, Petronio-Fellini…

Tráiler de 'Moonlight', de Barry Jenkins

Moonlight (Barry Jenkins, 2017) 

Ser pobre, negro y homosexual en un suburbio de Miami te hace cargar con un pesado triple estigma. Bajo esta premisa, Moonlight, con verdadera delicadeza, nos hace seguir la vida de Chiron en tres momentos cruciales de su existencia, al tiempo que se erige como la primera película estadounidense gay con intérpretes afroamericanos. Basada en la obra teatral semi-autobiográfica Bajo la luz de la luna los chicos negros se ven azules, de Tarrell Alvin McCraney, la película, que triunfó en los Oscar, genera toda una reflexión con su conmovedor relato.

Tráiler de 'Carol', de Todd Haynes

Carol (Todd Haynes, 2015)

Con esa cuidada y ya reconocible estética retro, Todd Haynes, un cineasta muy comprometido que coloca en el centro de sus historias personajes atormentados, adaptó la terrible e intensa novela Carol, The Price of Salt, de Patricia Highsmith. La novela le ha permitido recrear con elegancia y buen gusto la tormentosa y prohibida historia de amor que surge entre una dependienta de almacén aspirante a fotógrafa y una aristocrática dama (Cate Blanchett, siempre eficaz) en el Manhattan de los años cincuenta, una época difícil y frustrante para las libertades sexuales, aún en las grandes ciudades.

Tráiler de 'Brokeback Mountain', de Ang Lee

Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) 

Los marlboro men siempre fueron objeto de deseo homosexual, pero plantearse una historia de amor entre vaqueros parecía una idea más propia de una comedia de humillación queer que de una película reivindicativa. Ang Lee, cineasta singular, sin embargo, abordó el relato breve de Annie Proulx, Brokeback Mountain, con tono de tragedia griega en el Wyoming de los sesenta. Ha dicho el cineasta que su arrebatada historia de amor entre dos vaqueros (el malogrado Heath Ledger y Jake Gyllenhaal) no hay que verla como una gay love story sino como una profunda reflexión sobre el dolor de la ausencia.

Tráiler de 'Antes que anochezca', de Julian Schnabel

Antes que anochezca (Julian Schnabel, 2001)

Da vida Javier Bardem al atormentado escritor cubano Reinaldo Arenas, cuyo libro autobiográfico fue llevado con acierto al cine por el también pintor Julian Schnabel. El precio que se paga por ser homosexual bajo el régimen castrista parece ser el verdadero fondo de este relato de vida triste, que sigue la peripecia del escritor desde su infancia miserable hasta su coqueteo juvenil con la Revolución cubana y el posterior hostigamiento que le obligó a unirse al éxodo en 1980, con rumbo a Estados Unidos, donde acabó sus días.

Tráiler de 'No se lo digas a nadie', de Ricardo Lombardi

No se lo digas a nadie (Ricardo Lombardi, 1998)

Hasta 1998, el cine peruano no había abordado ni para bien ni para mal el asunto homosexual. Precedida por el escándalo que supuso la novela autobiográfica de Jaime Bayly, No se lo digas a nadie fue la primera película en hacerlo. Y no fue de fácil digestión para la conservadora y católica sociedad de Lima, que veía cómo se retrataba su propia hipocresía en un relato despiadado y sin dobleces que arrojaba una desagradable instantánea de lo que se esconde tras sus apariencias y buenas formas. Ricardo Lombardi sacudió conciencias con esta película contundente.

Tráiler de 'Maurice', de James Ivory

Maurice (James Ivory, 1987)

Con el tono bucólico que ha caracterizado siempre el cine de James Ivory, Maurice, la sugerente novela homónima de E. M. Forster se hizo película en 1987, protagonizada por James Wilby y un jovencísimo Hugh Grant. La negación de la homosexualidad por parte de la sociedad británica del siglo XIX y el empeño de la psiquiatría por tratarla y exterminarla procuran tormento a Maurice, un confundido joven burgués que debe lidiar con lo que siente y lo que se supone debería sentir, sometido a tortuosos tratamientos para curar su supuesto mal.

Tráiler 'Otra vuelta de tuerca', de Eloy de la Iglesia

Otra vuelta de tuerca (Eloy de la Iglesia, 1985)

Hacia el final de su carrera, Eloy de la Iglesia, el valiente realizador vasco que sorprendió y a muchos irritó con sus historias chocantes de homosexualidad, política y marginalidad (El diputado, quizá la más célebre), en un gesto poco habitual de su cine adaptó la célebre novela de terror gótico Otra vuelta de tuerca, de Henry James, pero sustituyó a la institutriz de los dos huérfanos por un preceptor católico en crisis sexual, que añade a este relato de fantasmas una inesperada dimensión homoerótica, que termina por redefinir el siniestro relato.

Tráiler de 'Querelle', de R. W. Fassbinder, 1982)

Querelle (R. W. Fassbinder, 1982)

Bella en su sordidez, Querelle supone una lectura imaginativa y personal de Fassbinder sobre el original de Jean Genet, autor maldito que el cineasta alemán consigue redimensionar en esta película icónica del mundo gay. En una artificial y teatral recreación del puerto de Brest aparece un ángel exterminador, un masculino e inmoral marinero metido en asuntos turbios, que se mueve en un decadente ambiente de machos, obsesionados todos por tener sexo con él. Espectacular intervención de Jeanne Moreau, la única mujer de la película.

Tráiler de 'La muerte en Venecia', de Luchino Visconti

La muerte en Venecia (Luchino Visconti, 1971)  

 

La belleza en términos absolutos es lo que cree ver el profesor Asenbach (espléndido Dirk Bogarde), un músico en crisis existencial de vacaciones en Venecia, cuando se tropieza por vez primera con Tadzio, un adolescente polaco que veranea en su mismo hotel. Obsesionado con el niño, al que nunca toca ni habla, el profesor contrasta su decadencia con el esplendor del chiquillo en una ciudad a punto de colapsar por la llegada de la peste. Más elegante, si cabe, que el libro del alemán Thomas Mann que le inspira, La muerte en Venecia sigue siendo una gema del preciosista cine italiano de los setenta.

Tráiler de 'Satyricon', de Federico Fellini

Satyricon (Federico Fellini, 1969)

Añadió Fellini su particular toque grotesco al ya de por sí decadente ambiente de esa descontrolada Roma de Nerón, que describe con tanto detalle Petronio en su delirante novela El Satiricón. Insólita para el cine que se veía a finales de los años sesenta, esta locura de película, intencionadamente teatral y al unísono espectacular, narra la peripecia de Gitón, un efebo angelical que es codiciado por dos estudiantes. El festín de imágenes dantescas, las absurdas situaciones y los estrafalarios personajes pretendían establecer un paralelismo con la desmesurada Roma del momento de su estreno.

* Omar Khan es periodista venezolano especializado en cine y fundador y director de la revista de danza SusyQ. Ha colaborado en el diario El País, de España, y revistas como Cinemanía y Por la Danza.

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