Apoya a WMagazín como mecenas cultural Apoya a WMagazín como mecenas cultural Apoya a WMagazín como mecenas cultural Apoya a WMagazín como mecenas cultural Apoya a WMagazín como mecenas cultural

Dibujo del poeta, narrador, ensayista y traductor francés Yves Bonnefoy (1923-2016).

El legado de Yves Bonnefoy sobre cómo el lenguaje crea la realidad, la belleza y el milagro de la vida

El gran poeta, ensayista y traductor francés cerró un ciclo literario con 'Juntos todavía' antes de morir. Una obra que repasa su existencia y celebra la vida y el paso del tiempo. WMagazín publica cinco poemas en los que Bonnefoy invita a descubrir el milagro de la mortalidad donde canta: "¡Amad soñar! Es una llave, cuando faltan/ Todas las otras llaves de las puertas de uno mismo"

Prsentación WMagazín “Los poemas no tienen significado. Cuando se lee uno hay que preguntar a la propia experiencia, a la memoria. Y a partir de ahí buscarle la interpretación”. Estas palabras de Yves Bonnefoy (Tours, Francia, 24 de junio de 1923 – París, 1 de julio de 2016) a mil estudiantes mexicanos en la Feria del Libro de Guadalajara de 2013 resumen buena parte de su filosofía sobre la literatura y la vida. Un encuentro de más de una hora donde con su francés de resonancias clásicas impregnó de entusiasmo y fervor a los jóvenes. Les habló de poesía, de la existencia en este mundo, de la belleza y de los secretos de las palabras y de su milagro de crear vida al saberlas combinar.

Y Bonnefoy las combinó como pocos hasta el último momento como se aprecia en Juntos todavía (Sexto Piso), culminación de su obra poética convertida en un legado hermoso. El poeta, ensayista, traductor y crítico de arte francés defendía el descubrimiento del lenguaje como creador de la realidad y descubridor de la belleza. Este poemario, en edición bilingüe, es una mirada atrás a su vida llena de agradecimiento y esperanza; al tiempo que es una invitación a descubrir la realidad tal cual creada por cada persona y la naturaleza en sus gestos cotidianos y sencillos, sobre todo. Una persona que celebra el tiempo y su paso en cada etapa porque «la vida no sabe nada de los mundos que mueren».

Canta el poeta Yves Bonnefoy a la verdad, a la búsqueda del mundo próximo de cada uno y, sobre todo, canta a:

«¡Amad soñar! Es una llave, cuando faltan
Todas las otras llaves de las puertas de uno mismo,
Aquellas a las que nacer mal ha hecho de hierro.
Porque soñar es la belleza que busca ser
Y la belleza es amar, es la verdad
Que os tomará en sus brazos, aun aquí
Donde desear es un poco ser libre».

WMagazín publica cinco poemas de Yves Bonnefoy que recuerdan la importancia de amar la vida y tratar de contribuir a su mejora. Versos que recrean y cantan su pasado y sus intenciones y con ellos recuerda la luz que se debe proyectar sobre lo anterior al presente para disfrutar lo que sigue al ahora. Por siempre.

Juntos todavía. Yves Bonnefoy. Traducción de Ernesto Kavi. Edición bilingüe (Sexto Piso).

'Juntos todavía'

Por Yves Bonnefoy

DE OTROS CUADROS

Por última vez la habitación, el jardín.
Un poco de día se infiltró en la alcoba.
El color, ese coraje de los supervivientes,
¿Puede reanimar lo que ya no es?
En otra parte, en cuadros que no existen,
Un árbol crece en el centro de dos cuerpos
Que el pintor quiso casi confundidos.
Un árbol, no, muchos, toda una tierra,
Y en ellos esos colores: que nos enseñan
Que la vida no sabe nada de los mundos que mueren.
Que planea por encima, que protege
Todo lo que amamos y que nos ama.
Azul, dice el rojo oscuro, ven cerca de mí.
Enlacémonos para imitar la vida.
No, para que renazca de nuestras cenizas,
Y que la luz sea hija nuestra.

LIGHT, IN AN EMPTY ROOM

Imagino que regreso, adónde, no lo sé,
Es a la vez lo íntimamente conocido
Y un lugar extranjero. Acaso aquí viví,
No, no dejé aquí ningún rastro
Y estoy infinitamente triste, pero la luz
Que habita aún hoy esta habitación
Se levanta, viene a mí. Mira, hemos envejecido,
Me dice ella. Ya no soy una promesa
Para tu vida por venir, ya no quiero
Hacerte creer que la vida y la muerte son una rosa
Que florece, en la mañana,
En el despertar de dos cuerpos que se anudan.
Pero hablemos. Tengo tu noche por decir,
Y cuán acogedora es gracias a mí,
Retiré la sábana de mi sueño,
Descubro mi cuerpo, todas sus estrellas.
Este sol en la habitación vacía, es la noche,
Acepta andar a ciegas en la luz,
Entra, para que tus ojos se abran aún más,
Para que emitan rayos, aun.
Dónde estamos, es verdad, ya no lo sabes,
Pero lo que tocan tus dedos, respira.
Abandona tus labios a mi respiración
Antes de dormir, tus manos sobre mí.
No-ser el sol de los antiguos despertares
Si no fuese ya este inmenso compartir.
¿Cómo viviste? Que sean tu espejo
La ventana, la cama de la habitación vacía.

DESPUÉS DEL FUEGO

¿Todavía es una iglesia? Esas pilastras
Vacilaron en el abrazo del fuego.
Su pináculo sólo yeso ennegrecido,
Ángeles y frutos ahí cerraron sus ojos.
Y desierta está la nave. Una estatua,
De santa, semidesnuda, ahí vela sola.
El fuego también ha hecho su obra sobre ella.
Afuera, sin embargo, la ciudad, todo su ruido.
Quien desespera, que entre aquí, es más que un dios
Este absoluto que erró en la llama.
Fue casi el ser, ese viento que surgió
En la calcinación de una luz.
Amad este santuario, amigos míos,
Donde se desanudan los signos, es casi el alba.

NISIDA

Nisida, un peñasco, un ruido de mar
Para estrellarse, en tiempos graves, contra los sueños
De aquellos que duermen ahí, pies atados,
Ojos abiertos sobre los restos de su infancia.
Y sumergirse en ese ruido, nadar ahí
Hasta llegar a otro mundo. Nausicaa
Confiada y alegre, en la ribera…
¡Amad soñar! Es una llave, cuando faltan
Todas las otras llaves de las puertas de uno mismo,
Aquellas a las que nacer mal ha hecho de hierro.
Porque soñar es la belleza que busca ser
Y la belleza es amar, es la verdad
Que os tomará en sus brazos, aun aquí
Donde desear es un poco ser libre.

BRIEFWEG, EN WARBENDE

Esto, que recojo, es una carta
Arrojada ayer en la hierba, al borde del camino.
Llovió, las páginas están manchadas de lodo,
La tinta desborda las palabras, es ilegible.
Sólo que ahora es casi luz,
La irisación de esos signos deshechos.
La lluvia disolvió una promesa,
La tinta se convirtió en un charco de cielo.
Amemos así las palabras de la nube,
Ellas también fueron una carta y nuestro engaño,
Pero la luz las atraviesa y las redime.
¿Intentaré descifrar esas frases?
No, son más valiosas para mí al deshacerse.
Sueño que la noche es un día que se alza.

  • Juntos todavía. Yves Bonnefoy. Traducción de Ernesto Kavi. Edición bilingüe (Sexto Piso).

5 comentarios

  1. Me encanto de siempre en francés, descubro el mismo Hombre en espanol, abrumada como siempre en estos trances
    de traductora bilingue (esperando, por publicar) Gracias por regalarmelo este dia 21 aniversario de mi hija,cuyo profesor de literatura le ensenaba a Y.B en la universidad de Neuchâtel (Suiza)

    1. Hola, Rosamaría, póngase en contaxto con Todostuslibros.com o con la editorial Sexto Piso. Gracias por seguir WMagazín y ayudarnos a difundirlo por redes. Cuídese mucho estos días. Un saludo especial

  2. Muchas, muchas, MUCHAS GRACIAS!!!! Recibir, leer y disfrutar su WMagazín es de las cosas bonitas que me pasan en los últimos tiempos. Por favor, cuídense mucho!

    1. Gracias por esa palabras Marisa. Nos motivan. Gracias por recomendarlo y ayudarnos a difundir WMagazín por redes. Cuídese mucho usted y su seres queridos y amigos. Un saludo especial.

Responder a Rosamaria Gregori Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestra newsletter · Suscríbete a nuestra newsletter · Suscríbete a nuestra newsletter · Suscríbete a nuestra newsletter · Suscríbete a nuestra newsletter ·