Ilustración de Ana Juan

El mundo del libro reescribe su destino

Los directores de las cinco ferias editoriales y literarias en español más importantes (Bogotá, Buenos Aires, Guadalajara, Lima y Madrid) reflexionan en un vídeorrelato para WMagazín sobre los derroteros de la palabra escrita. Y el director de la Feria de Fráncfort, la más importante del mundo, da claves sobre el futuro de estos encuentros

En la era de la reinvención y la exploración analógica y digital, el libro como creación y como industria es uno de los sectores más afectados. Todo se replantea sobre la marcha. Diferentes formas de libros en papel, diferentes formas de lectura virtual; diversos diseños analógicos, diversos diseños digitales; variadas clases de ferias de libros, variado público, pero un solo objetivo: el libro y la lectura.

La apertura y enriquecimiento de la imaginación y el pensamiento a través de la palabra escrita ha entrado en una metamorfosis continua en cuanto a su formato y desarrollo de los recursos de la propia escritura y la lectura. Un momento en el cual  surgen preguntas inevitables: ¿Qué es un libro en el siglo XXI? ¿Sobrevivirán las ferias de libros tradicionales? ¿Cuáles deben ser las transformaciones que deben asumir estos encuentros? ¿Cómo y cuáles son los cambios de la cadena de valor del libro? ¿Deberían hacer algo los estados y la sociedad para preservar el arte de la escritura y lo que este conlleva?

El cantado apocalipsis sobre el libro tradicional no ha llegado, y parece lejos. La irrupción y auge del libro electrónico hace diez años se ha ralentizado, algunos expertos lo atribuyen a la llamada “fatiga digital” que hace que la gente, después de horas profesionales conectadas al ciberespacio, busque el ocio lejos del mundo virtual.

WMagazín reunió en la pasada Feria del Libro de Madrid a los cinco directores de las ferias más importantes de América Latina y España (Guadalajara, Bogotá, Buenos Aires, Lima y Madrid) para que reflexionaran y debatieran sobre los derroteros del libro, su industria y la lectura. Además, preguntó sobre estas mismas cuestiones al director de la madre de todas las ferias, la Feria del Libro de Fráncfort, Juergen Boos. La siguiente es una selección de pasajes de sus opiniones en el cual cada uno habla de un tema concreto pero que completa y complementa el panorama general del destino del libro en el siglo XXI:

La Feria del Libro de Guadalajara (México) por dentro

La FIL por dentro y las clases de ferias

Marisol Schulz. Directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, FIL

Cuando me preguntan qué función deben tener las ferias del libro, comienzo por decir que hay muchos tipos de ferias, muchas veces no se pueden comparar peras con manzanas. No es lo mismo las ferias del libro municipales, un mercadito en el que se ponen libros a vender, que una feria internacional de la altura de la de Guadalajara, Fráncfort, Buenos Aires y muchas otras. Es decir, hay ferias que son mixtas, que tienen una vocación hacia el público, que dirigen muchos de sus esfuerzos a generar lectores, y hay otras que se dirigen solo al aspecto comercial. Hay que tener claro de qué tipo de ferias del libro hablamos.

Las ferias del libro en general, como un festival del libro, no solo tienen el tema de promover literatura y las ventas de libros, sino también –como en el caso concreto de la de Guadalajara– de generar y formar lectores desde pequeños. Esa vocación dual que tiene, claramente, Guadalajara no todas las ferias la tienen. Creo que es importante la clasificación y empezar a hablar de algo en concreto. De las ferias no puedes decir ‘esto es una feria y así fue’. Las ferias tienen que modificarse día a día. Nosotros hemos incorporado a los booktuber, por ejemplo. Se están produciendo estos temas de fenómenos de masas que hay que pulsar.

Directores de ferias de libro ¿Qué es un libro en el siglo XXI?

Qué es un libro y cómo serán

Manuel Gil. Director de la Feria del Libro de Madrid

La definición de libro es muy clara en la legislación española de la Ley del libro. Está perfectamente redactado en el sentido de que no solamente es papel sino que se admite como definición de libro cualquier formato que lleve texto, imagen, sonido, audio, etcétera. No sé hacia qué libro vayamos ni en qué plazo porque eso es dudosísimo, pero posiblemente vayamos a la combinación de texto, imagen y sonido en los contenidos. Pero los formatos convivirán. En España los libros de texto de los chavales ya incluyen imagen, texto y sonido. La combinación o hibridación marca una tendencia quizás más a futuro, pero siempre partiendo de la base de lo que existe hoy en día.

Directores de ferias de libro. La autoedición y la edición del libro en el siglo XXI

La autoedición y la importancia del editor

Oche Califa. Director de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

Más allá de que existan muchas posibilidades para que se plasme un objeto en forma de libro, la tarea profesional del editor es una tarea imprescindible, y que le dará otro posicionamiento al libro si luego hay ahí un contenido de talento y de creación. Aunque tampoco el editor puede hacer magia.

Un libro no es cualquier objeto de producción industrial del ser humano y por lo tanto es responsabilidad de los estados modernos. Eso me parece algo muy importante y que nos preocupa mucho porque vemos que no avanzan en general las políticas de Estado, de acuerdo a lo que realmente se necesita y mucho más en América Latina. Argentina exporta soya, pero el 99 % de sus habitantes no ha visto nunca una de esas plantas; en cambio, cualquier argentino sabe lo que es el libro Martín Fierro, sabe lo que es el tango, y aunque no haya leído a Borges o a Cortázar sabe quiénes fueron, quiénes son. Cuando escucha sus nombres sabe que lo involucra, que eso tiene que ver con él. Entonces no es lo mismo producir libros que producir soya. El papel que juega la cultura y permanentemente el libro hace que haya una responsabilidad de las sociedades y las sociedades son las que decidieron en la etapa moderna de la historia conformarse en países como estados, por tanto tienen que asumir responsabilidad frente a esto que han creado y que deben divulgar.

Directores de ferias de libro. El valor del libro y el compromiso de los estados

Conciencia del valor del libro

Sandra Pulido. Directora de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, FiLBO

Debemos sensibilizar sobre la importancia del libro en la formación del ser humano más allá de los gobiernos de turno. Un libro materializa quiénes somos, cómo vamos a dejar un legado de eso que somos para generaciones futuras y cómo nos vamos a conocer y a encontrar entre culturas a través de ese objeto que va a tener otro tipo de valor, otro tipo de adoración. No es lo mismo exportar ropa, cremas de dientes u otros artículos que exportar libros. Es esencial crear una conciencia del valor del libro en la sociedad.

Directores de ferias de libro. La importancia del librero

La función del libro y la conciencia en la sociedad

José Carlos Alvariño. Director de la Feria Internacional del Libro de Lima

En el siglo XXI nunca se ha dado un cuestionamiento al soporte de lo que nosotros conocemos como libro, como sí se ha dado con la aparición del libro electrónico. Imagino que han tenido que ver conceptos de marketing al anunciar su desaparición ante el avance del soporte electrónico, por sus obvias ventajas. La cuestión es cómo hago que mis libros físicos lleguen a diferentes países de Latinoamérica y de España. A los estados les cuesta considerar al libro como un patrimonio cultural de la nación que debe preservar. El libro como objeto, como cúmulo de conocimiento, como vínculo de relación personal, como soporte de ideas, como un ejercicio del lenguaje y alimento del ser humano para la reflexión y para que las personas puedan enfrentar la realidad mejor armados. El anuncio del apocalipsis del libro de papel no tiene sentido, el libro va a existir en papel, en electrónico, después, de repente, vendrá por el aire y se insertará en un chip en nuestro cerebro o cualquier otra cosa. Pero el libro como concepto de síntesis de conocimiento particular se va a mantener. El libro se debe incorporar desde la familia, desde el núcleo de la sociedad.

Un paseo por la Feria de Fráncfort 2016

Así es la Feria del Libro de Fráncfort y el futuro del libro y las ferias

Juergen Boos. Director de la Feria Internacional del Libro de Fráncfort

Comparado con otras industrias del mundo, la del libro es relativamente pequeña. Las ferias deben especializarse. Fráncfort es venta de derechos y más, antes en la de Londres había un centro de venta de contenidos en inglés, en la de Bolonia está todo lo referido al libro infantil y juvenil, esos son los puntos más grandes. Ahora, por ejemplo, también se negocian derechos para cine o temas de licencias para audiolibros. Además, hemos creado una plataforma de contenido electrónico y otra para promover libros menos promocionados pero que son de fondo e interesan a un lector selecto.

El papel del editor es cada vez más importante porque hay mucho contenido y el editor es quien garantiza la calidad con respecto al contenido y al producto. El editor tiene que invertir mucho, y cada vez más, en fortalecer su propia marca. Cuando compras un libro de una editorial, compras al autor y la marca de la editorial. Hay que fortalecer la comunicación de la editorial y la del editor porque es un curador y eso hay que intentar transmitirlo de manera directa al lector.

No todos los procesadores de contenidos serán de las editoriales. En el caso de los libreros pequeños hay que trabajar, por ejemplo, nuevos modelos de suscripción. Los metadatos son importantes. Los retos vienen de lo que plantean empresas como Amazon y Google.

Los medios de comunicación serán cada vez menos importantes. Hay que saber qué es lo que quieren los clientes. Editores y libreros usan blogs y redes sociales de manera directa, hay que dirigirse a ellos sin intermediarios.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *