La galaxia fotográfica Mordzinski ilumina la Feria del Libro de Bogotá

Los escritores retratados por el fotógrafo argentino tienen un espacio especial en la FILBo: la exposición Un mirada de Francia y Colombia

Van a ser 40 años que las caras de los escritores hispanohablantes empezaron a salir de las sombras y a ser iluminadas en el imaginario universal. Con el lente que todo lo ve, Daniel Mordzinski fotografió a Jorge Luis Borges, ya ciego, en 1978. De ahí en adelante forjaría una galería de fotografías de escritores en las que ellos se descubren a sí mismos para fundirse en una sola imagen la persona, el creador y su obra. El resultado es una fotoliteratura que acerca al escritor al lector. “Las personas no ven la foto, ven al autor que les gusta en ella”, afirma Mordzinski.

París sería el lugar donde tendría estandarte su carrera profesional: Me fui a París. Evidentemente, era una ciudad con la que muchos de nosotros soñábamos. Yo pertenezco a una generación donde soñábamos con vivir en París, no sabíamos si íbamos a ser fotógrafos, literatos, cineastas ¿qué digo? Jugadores de ajedrez, pero cualquiera de esas cosas tenía que suceder en París”.

 

Daniel Mordzinski, en la FILBo 2017. /Fotografías de Lisbeth Salas
Daniel Mordzinski, en la FILBo 2017. /Fotografías de Lisbeth Salas

Fotógrafo literario

Narradores, poetas, filósofos y ensayistas latinoamericanos, españoles, portugueses y de cualquier lugar del mundo que han construido parte de la historia de la literatura de las últimas cuatro décadas forman parte de la galaxia Mordzinski.

Ser “el fotógrafo de los escritores” ha sido su epíteto, su carta de presentación en los medios. No solo fotografía a los autores, también lucubra sobre los encuentros. De Borges dice haber aprendido la humildad. Y, de su encuentro con Julio Cortázar en su galería de fotos en París, se queda con su silencio y su capacidad genuina de escoger una fotografía.

Exposición de Mordzinski en la FILBo.
Exposición de Mordzinski en la FILBo.

Una mirada a Francia y Colombia

Daniel Mordzinski protagoniza uno de los espacios de la 30 Feria Internacional del Libro de Bogotá con la exposición Mordzinski: Una mirada a Francia y Colombia. Autores colombianos, desde Gabriel García Márquez hasta William Ospina, y franceses, desde Le Clezió hasta Pierre Lemaitre, se hermanan en esta muestra. Él afirma: “Yo soy 50% argentino y 50% francés, pero me siento 100% colombiano”.

La exposición se exhibe en el segundo piso del Hotel Wyndham Bogotá Art, sede de los escritores y demás invitados a la FILBo. Medio centenar de fotografías diversas, unas comparten un telón negro que deja ver las manos que lo sostienen, otras momentos bromistas y otras en lugares impenetrables. Todas revelan el alma humana y creativa del escritor.

Mordzinski (derecha), con el editor y agente literario Cristóbal Pera, delante del retrato de García Márquez que anuncia la exposición.
Mordzinski (derecha), con el editor y agente literario Cristóbal Pera, delante del retrato de García Márquez que anuncia la exposición.

Fotos regaladas, fotos protegidas

Una pista de esa captura la contó Mordzinski en una conferencia que parecía más una conversación íntima. Contó su retorno a Argentina después de años en Francia. Cuando su padre, que había perdido la memoria, recordó su nombre al ponerle encima la que fue su primera cámara. Prefiere no referirse al incidente en el cual perdió su archivo de fotos en Le monde. Entonces dijo: “Desde mis comienzos, a mí me gusta regalar en papel a los escritores que retrato, algunas de las fotos que les tomé. Y, con el tiempo, me di cuenta de algo: cada foto que regalo, es una foto que protejo. O sea, yo nunca me imaginé que al regalar una foto la estaba poniendo a salvo también. Es una alegoría que me parece muy bonita. En el fondo no es generosidad es conveniencia”. 

J. M. Coetzee (izquierda) y Richard Ford, fotografiados por Mordzinski en la Filbo 2017.
J. M. Coetzee (izquierda) y Richard Ford, fotografiados por Mordzinski en la Filbo 2017.

La coplicidad de los grandes escritores

Contó entre risas la manera como le había pedido la foto al Nobel de literatura a J.M. Coetzee. Fue la semana pasada en la FILBo. Se lo encontró en el ascensor y le preguntó: “¿Dónde quedamos?”. Aun sabiendo que se podría considerar un atrevimiento dicha sentencia, pues Coetzee es una persona silenciosa y poco dado a las estridencias mediáticas aceptó la propuesta. Horas después posaba para Mordzinski. Luego hizo lo mismo con Richard Ford. Al final fue tal la complicidad que logró retratar a los dos en una misma imagen.

Richard Ford, en el centro, rodeado de escritores latinoamericanos, y de Valerie Miles, editora de Granta en español, fotografiados por Mordzinski en la Filbo 2017.
Richard Ford, en el centro, rodeado de escritores latinoamericanos, y de Valerie Miles, editora de Granta en español, fotografiados por Mordzinski en la Filbo 2017.

Todas las generaciones

La clave de esa comunión entre persona, creador y obra, desvela Daniel Mordzinski, estaría en que, como dijo a El País, de España, hace unos años, “se trata de alcanzar la zona franca, el estado de gracia en que puedes hacer una buena foto y no el clásico retrato de compromiso. Si en mi trabajo hay una compensación es que las fotos tienen una dimensión personal. Propongo una aventura divertida, rápida, respetuosa, digna y segura”.

Mordzinski, Emiliano Monge y Cristábal Pera. /Fotografía de Lisbeth Salas

¡Cuidado! Fotógrafo al acecho

Quienes caminan atentos en la FILBo se lo pueden encontrar. Va caminando rápido con su cámara, su boina y sus gafas de marco negro inconfundibles. De pronto, aparece tomando fotos a Diana Uribe, cerca del pabellón 3, junto a un alquiler de maletas. Le pide a Uribe que coja una maleta con rodachines y camine. ¡Click! Y la historiadora colombiana entra en la galaxia Mordzinski.