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Estudiantes en el Festival de la Palabra de Puerto Rico, en el parque Luis Muñoz Rivera. /Fogografía WMagazín

La literatura del Festival de la Palabra como aliada de Puerto Rico tras la tragedia

FOTOBITÁCORA / Unos treinta escritores de España y Latinoamerica asisten al noveno encuentro boricua bajo el lema 'Es hora de regresar' en agradecimiento a la ayuda que prestó la diáspora puertorriqueña tras el huracán María en 2017

Jueves 11 de octubre

En un bosque nocturno sembrado de tres mil luciérnagas empezó la novena edición del Festival de la Palabra en San Juan de Puerto Rico en busca de exorcizar con la literatura un último año de pesadilla.

Es de noche y no hay luz en el parque Luis Muñoz Rivera. Es uno de los lugares donde aún se sienten los estragos del huracán María que hacia el 20 de septiembre de 2017 arrasó la isla y se convirtió en el segundo peor desastre natural de su historia tras el huracán San Felipe de 1928.

Este parque es el recuerdo de cómo Puerto Rico sobrevivió a oscuras durante varios meses. La red eléctrica del país fue destruida por los vientos. La oscuridad no deja ver las huellas del paso del monstruo. Organizadores del festival y público están bajo el escenario central del parque alumbrados por un generador de energía.

De izquierda a derecha: Alejandro Álvarez, José Manuel Fajardo y Mayra Santos-Febres. /Fotografía de WMagazín

Es la noche del 11 de octubre de 2018, y un grupo musical sirve de preámbulo a la inauguración oficial del Festival que se realiza del 11 al 14 e octubre. Awilda Cáez da la bienvenida y explica que es gracias a los puertorriqueños que viven en Estados Unidos que se celebra esta novena edición del festival. Es tiempo de regresar es el lema de este año. Y una de las personas que más contribuyó a la mejora de la situación tras la catástrofe fue la escritora Esmeralda Santiago que vive en Estados Unidos y a quien el Festival ha otorgado el Premio de Escritora Destacada de 2018.

Entre agradecimientos, vídeos y nuevos aliados del Festival, Mayra Santos-Febres, escritora y directora de este encuentro, da las gracias a José Manuel Fajardo uno de los organizadores del festival desde sus inicios y que este año ya se retiró. Luego se entregó el premio Nuevas voces a Cezanne Cardona por su libro de cuentos Levittown mon amour.

Viernes 12 de octubre

Bajo un cielo azul que da esporádicas sombras de nubes robustas sobre el parque Luis Muñoz Rivera empezó la primera jornada del Festival. Es una gran manzana que de día ya no parece el bosque fantasmal de la noche anterior. Ahora sí se pueden ver las huellas del huracán. Las ramas de los árboles sobrevivientes parecen inclinadas hacia el mismo lado. Hay muchos árboles con ramas cortadas, huecos donde algunos árboles fueron arrancados por los vientos, mobiliario deteriorado…

Esmeralda Santiago escucha el son en su homenaje. /Fotografía de WMagazín

Alrededor del parque autobuses escolares de diferentes ciudades y pueblos de Puerto Rico cuyos estudiantes están agrupados en diferentes puntos del parque. En el escenario central unos doscientos niños y adolescentes escuchan el son que dos niños han compuesto para Esmeralda Santiago. La escritora está sentada cerca de ellos y los escucha conmovida. Luego le empiezan a hacer preguntas sobre su escritura.

Cerca de allí, otro grupo de alumnos sentados en forma de círculo en sus sillas asisten a una especie de taller al aire libre con la poeta española Elena Medel. Un rato después, Medel les pide hacer un primer ejercicio de escritura a partir de la frase famosa de George Perec: “Me acuerdo de…”. Les explica que a partir de esa frase ellos deben continuarla con algún recuerdo que les guste. Minutos después viene la lectura de los muchachos:

“Me acuerdo de la muerte de mi abuelo…”.

“Me acuerdo del viaje a Orlando…”.

“Me acuerdo de cuando iba en bicicleta con un amigo…”.

“Me acuerdo del día en que me llevaron al cine…”.

Detrás de ellos, y bajo un árbol, la mexicana Fernanda Melchor le cuenta a un grupo de adolescentes cómo y por qué terminó de cronista y escritora. Cuando ella lo que quería ser era agente del FBI, “pero ya se sabe que los mexicanos no podemos ser agentes del FBI”. Es su biografía oral y tiene  a los muchachos seducidos que la escuchan atenta como si se tratara de un cuento o una novela.

Cerca de allí, pero bajo una pequeña carpa, el colombiano Andrés Mauricio Muñoz le explica a su grupo de estudiantes cómo es el proceso de escritura de un libro: desde el nacimiento de una idea hasta la creación de personajes. Luego les pregunta si leen más libros en papel o en digital. Una chica dice que se marea leyendo en un libro tradicional, y otra le responde que a ella eso le pasa pero en el celular.

Mientra tanto, en el Archivo General y Biblioteca Nacional, en uno de los costados del parque, seguía con el medio centenar de actividades previstas. La tarde la abrió la charla ¿Cómo se entra en la poesía? con Federico Díaz-Granados, Elena Medel, Malú Urriola y Frank Báez. Díaz-Granados contó que llegó a la poesía con las historias que le contaba su padre sobre Pablo Neruda y Federico García Lorca. La poesía dijo, “es necesidad de traducir soledades, insatisfacciones”. Medel creció en una casa sin libros pero un día descubrió que el lenguaje de la poesía era distinto y se parecía más a lo que ella sentía y quería expresar. Los cuatro poetas expresaron su asombro por la manera como las palabras que pueden herir luego sabiéndolas conjugar logran conmover y crear belleza.

Sanar la imaginación fue el tema de la conversación entre Andrés Mauricio Muñoz, Marta López Luaces y Alberto Torres. Para el autor colombiano es esencial la construcción de sus personajes y necesita saber cómo son porque una vez en la narración vivirán un momento que les cambiará la vida. López Luaces aseguró que “el yo es la gran mentira que llevamos” y que prefiere no hablar de pérdidas del pasado sino de etapas, una idea que compartió Torres al señalar que es totalmente antinostálgico.

Una de las últimas actividades del viernes fue la lectura pública de dos libros de Rosa Beltrán y José Manuel Fajardo. En el anfiteatro de la Biblioteca Nacional, una actriz leyó pasajes de Beltrán y un actor de otro de Fajardo mientras los dos escritores escuchaban entre el público.

@WinstonManrique

  • Puedes ver la segunda Fotobitácora del Festival de la Palabra en este enlace: Devolver  a la palabra su contenido para combatir la crisis del mundo.

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