T. S. Eliot definitivo, el genio conocido y el inédito realista e irónico se edita en español

El traductor del gran poeta cuenta para WMagazín cómo se enfrentó a este trabajo monumental. Es el primer volumen en edición bilingüe con los poemas sin corregir, anotaciones y textos de la obra original publicada en Inglaterra en 2015. Una joya de la literatura con inéditos que puedes leer aquí

Vicente Gaos, Gil de Biedma, José María Valverde, Pere Gimferrer, Jaime Siles o Guillermo Carnero, entre otros, han sido algunos de los grandes poetas españoles que han difundido la obra de Eliot en nuestro país y nuestro idioma. Pero lo cierto es que hasta la edición de Ricks y MacCue (la que ahora publica Visor) no habíamos tenido unas verdaderas Poesías Completas de T. S. Eliot (San Luis, Misuri, EE UU, 1888- Kensington. Londres, Inglaterra, 1965). La edición de Visor presenta muchas novedades: casi un centenar de poemas inéditos, por ejemplo, en los que el lector curioso descubrirá a un Eliot más cercano, a un poeta casi de lo cotidiano y mínimo transfigurado por la fuerza de su verbo. Otra novedad importante de esta traducción es la reconstrucción editorial de La tierra baldía: solo en la edición de Visor se podrá leer cómo era el famoso poema antes de las correcciones de Ezra Pound y es segura la sorpresa que aguarda al lector, pues este Eliot no corregido aún por el miglior fabbro es un Eliot bien distinto (realista e irónico) al poeta conocido por todos.

Han sido para mí dos años de intenso y gratificante trabajo, de una labor metódica y ordenada en la que he ocupado una media de tres horas diarias cada tarde. He tenido cerca el maravilloso Oxford English Dictionary y he manejado la reedición de la poesía completa, de lo que él fijó en vida, anterior a ésta nueva y también en Faber. Después de haber traducido la poesía completa de Emily Dickinson, la verdad es que Eliot me ha resultado más fácil, pues no tiene una sintaxis endiablada como ella y es más cercano en el tiempo. Aun así, lo más complejo de traducir ha sido para mí la reconstrucción editorial de La tierra baldía. Acostumbrado como estaba a releer la versión válida con las correcciones de Pound, ésta, que es mucho más extensa, me ha llevado más trabajo. Me he divertido mucho traduciendo los inéditos y con los largos comentarios, muy necesarios para entender la obra, he tenido que trabajar de un modo distinto, pues ya no se trataba de traducir poesía sino prosa erudita

Volver a Eliot y traducirlo todo ha supuesto una revisión de la influencia del gran poeta angloamericano en mí mismo (y en otros poetas de mi generación, como Joaquín Pérez Azaústre o José Daniel García). Desde la posguerra, Eliot ha estado presente en varias generaciones: en los novísimos, en la experiencia, en la mía propia. Ahora estará más presente aún un Eliot nuevo para nosotros, un Eliot que amaba los gatos y el té, un habitante de Hampstead con sombrero de seda, un revolucionario con traje y corbata, un hombre que fue vanguardista y conservador y que nos dio una lección de resistencia moral frente a lo convulso de todo tiempo. No quiero terminar estas palabras que amablemente me pide Winston Manrique sin mencionar la importancia de los comentarios incluidos al final del volumen, que ilustran el proceso, mediante epistolarios y fragmentos críticos del propio Eliot, de una mente que nunca se cansó de explorar y que dejó una obra ya fundamental llamada a perdurar y a ejercer su influencia en los poetas posteriores a él.

*José Luis Rey es traductor y poeta, su último poemario es La fruta de los mudos (Visor)

 

'Balada de la cena en El Zorro' (escrito con 21 años: 15 de mayo , 1909)

Oh musa del centeneo y el jenjibre,
oh musa de mi cóctel y mi bar,
descorcha una botella a los amigos
venidos de muy cerca y de muy lejos.
El anfitrión de nuestros graduados,
espera el patronazgo tuyo ahora
en esta cena en nuestro bar de El Zorro.

Cuando fluya el Cordon Rouge como el agua
y los hurras por Yale llenen el aire,
cuando por la ventana a Leland lo lancemos
arrebatado el pobre de su silla;
¡líbranos de pegarnos sin querer!
Y déjanos salir sanos y vivos
después de nuestra cena en Bar El Zorro.

Corazones con fe tendremos siempre
aunque hayan pasado veinte años.
Cuando siga aún Nick con sus apuestas,
y McNeil siga cortejando a Venus,
cuando empinando el codo siga Short
y esté vendiendo Talbot calcetines,
seguro estoy que tú, musa leal,
atenderás a estos comensales de El Zorro.

¡Procura ganar tiempo al demonio del Ron!
Concede un brindis a los que te escuchan,
y a aquellos que acudir hoy no pudieron,
y a los que dejarán las aulas pronto
y a los que están aquí por vez primera;
para todos la musa abre las puertas
de la hospitalidad
en esta cena en nuestro bar de El Zorro.

Envío
Al fin te ruego, oh musa, haz esto por nosotros,
a menos que esta escena le choque a tu virtud,
mientras Bowen dirige nuestro coro
en esta cena de nuestro bar de El Zorro.

Primera edición de 'La tierra baldía' (The Waste Land, Boni & Liveright) en 1922.

'La muerte de Narciso' (1912-13)

Vente bajo la sombra de esta roca gris-
refúgiate en la sombra de esta roca gris,
y te enseñaré algo a todo diferente,
tu sombra no sobre arenas en la aurora,
o tu sombra saltando tras el fuego contra la roca roja:
te mostraré su ropa sangrienta con sus miembros
y sus labios como una sombra gris.

Él caminó una vez entre el mar y las cimas.
Lo hizo consciente el viento de sus miembros tan suaves,
de sus brazos cruzados sobre el pecho.
Y cuando caminaba por praderas
iba mecido por su propio ritmo.
Junto al río
sus ojos advertían el rabillo del ojo
y sus manos sentían cada dedo.
Derribado por tal conocimiento
ya no pudo vivir como los hombres; fue el bailarín de Dios.
Si andaba por ciudades
parecía pisar rostros, convulsos las rodillas y los muslos.
Y salió de debajo de la roca.

Creyó que había sido un árbol una vez,
con las ramas cruzadas entre sí,
con raíces cruzadas entre sí.

Supo entonces que había sido un pez
con un vientre muy blanco sujeto entre sus dedos,
prisionero de sí, con su antigua belleza
cogida entre los dedos de su nueva belleza.
Y después había sido una muchacha,
la violada en los bosques por un viejo borracho,
conociendo al final su sabor de blancura,
el horror de su propia suavidad,
y al final se sintió viejo y bebido.

En bailarín de Dios se convirtió.
Pues amaba su carne las ardientes saetas,
bailaba sobre la arena árida
hasta el advenimiento de las flechas.
Al entregarse a ellas, su piel blanca rendida al rojo de la
sangre, halló satisfacción.
Ahora es verde y está seco y manchado
y la sombra ha cubierto ya su boca.

  • Anotación de la edición de Christopher Ricks y Jim McCue: “La muerte de San Narciso fue publicado en Primera juventud (1950-1967) anómalamente ya que este poema no fue editado mientras T.S. Eliot estaba en la escuela o en Harvard; después en WLFacs. T.S. Eliot escribió a R. L. Beare, el 29 de abril de 1953”. Valerie escribió: TSE no considera los versos y no permitirá editarlos en vida y preferiría que no se hicieran cita de ellos. Ese infortunado poema fragmentario sobre La muerte de San Narciso, el cual lamento mucho no haber destruido tras escribirlo, fue escrito, creo, en 1912 o 1913. El principal interés está en los siete primeros versos, ampliamente mejorado para La tierra baldía. Nunca fue parte de La tierra baldía, y por tanto no recibió la corrección del lápiz de Pound”
T. S. Eliot en 1923.

Soy la Resurrección y soy la Vida (1913)

Soy la Resurrección y soy la Vida.
Soy cosas detenidas, y las cosas que fluyen.
Soy el marido y la mujer,
la víctima y la daga del holocausto.
Yo soy el fuego y la manteca que arde.

  • Fue publicado en WLFacs: “Este pequeño poema estaba influenciado por el Bhagavad-Gita (tal vez también relacionado con Brahma de Emerson)”.
Foto de la portada del libro 'La aventura sin fin. Ensayos'.

'La pequeña pasión' (1915)

De Una agonía en la buhardilla

En bochornosas noches de verano
yo sé que él recorría cada calle
siguiendo bien la línea de farolas
o sumergido en las zonas de sombra

o siguiendo la luz de las farolas
y conociendo a dónde conducía:
la cruz inevitable
y en ella nuestras almas clavadas y sangrando.

  • Publicado en Liebre de marzo. “Semeja a los poemas de París, 1911 (cuando TSE vivía en una buhardilla), y la dicción recuerda la de Pez de colores, En el interior de las tinieblas, Él dijo que es muy listo el universo, Retrato de una dama, todos ellos poemas de 1910-11. (…) A Otto Haller, 5 de octubre de 1923 sobre La tierra baldía : ‘El poema no es un éxito ni un fracaso -simplemente una lucha. Prácticamente, uno se crucifica a sí mismo y entretiene a las reuniones de los salones”.
T.S. Eliot y Valerie Eliot, su segunda esposa, en 1956.

'A sí mismo no busca complacerse el amor'

“A sí mismo no busca complacerse el amor,
y teme mucho no causar deleite
y teme que el amado pierda paz
y convierte en Infierno el mismo Cielo.”

Así cantó la Piedra del arroyo
pisada por los cascos del Ganado.
Y a su voz un Terrón suave de Barro
con estos mismos versos respondió:

“El amor que no busca complacer
y al que el otro le trae sin cuidado
y que disfruta con su propia paz
en el Infierno ha construido el Cielo”.

  • Escrito para Valerie Eliot, de mano del mismo TSE. Respuesta al poema de Blake The Clod & The Peeble, en el cual está inspirado, del libro Canción de experiencia, 1794.

Epílogo de WMagazín. Thomas Stern Eliot, T. S. Eliot, es uno de los más grandes poetas universales. Con una obra esencial, en 1922 publicó un poema capital: La tierra baldía. Un largo poema corregido por Ezra Pound, de tal manera que, cuenta José Luis Rey, “se ganó el títuo del mejor artesano (precisamente una de las novedades de esta edición es mostrar el original de The waste land anterior a las correcciones de Pound)”.

Rey escribe en el prógo de esta edición: “La producción pública de Eliot se inicia con reseñas literarias y filosóficas que publicaba en revistas como Athenaeum o el suplemento literario del Times. También fue editor de la prestigiosa revista Egoist entre 1917 y 1919. En 1922 fundó la influyente Criterion. Sus primeras obras poéticas aparecen en 1915, cuando la revista de Chicago publica La canción de amor de J. Alfred Prufrock”. En 1922 aparece La tierra baldía, libro que iba a revolucionar la poesía inglesa de su época. En 1925 entra a trabajar en la editorial Faber, de la cual llegaría a ser director. En 1927 se nacionaliza británico y se une a la Iglesia de Inglaterra”.

“Según M. H. Abrams, La tierra baldía constituye una serie de escenas e imágenes donde no interviene la voz del autor, pero cuyas implicaciones y resoluciones se desarrollan mediante numerosos contrastes y analogías, sumados a incógnitas citas literarias. En esta obra ya clásica, Eliot reflejó mediante un montaje absolutamente novedoso la decadencia de su época y la exhausta situación moral de Europa, abriendo el camino al futuro existencialismo”.

Eliot se estableció en Londres en 1915. Ese mismo año se casó con la escritora inglesa Vivienne Haigh-Wood, de quien se separaría en 1933.  En 1957 se casó con Valerie Fletcher, su secretaria en Faber. T. S. Eliot obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1948 confirmándose ya para siempre como una figura central del canon poético.

Recordemos el comienzo de La tierra baldía:

El entierro de los muertos

El mes más cruel es abril, porque nutre
lilas fuera de la tierra muerta, porque mezcla
memoria con deseo, porque agita
apagadas raíces con lluvia primaveral.
Nos calentó el invierno, cubriendo
la tierra con su nieve aliviadora, alimentando
aún algo de vida con tubérculos secos.
Nos sorprendió el verano, sobre el Starnbergersee
con un poco de lluvia; nos detuvimos en la columnata,
y seguimos al sol, hacia el Hofgarten,
y tomamos café, y hablamos una hora.

Bin gar keine Russin, stamm’ aus Litauen, echt deutsch.
Y cuando éramos niños, en el hogar del archiduque,
mi primo, él me llevó en trineo,
y yo estaba asustada. Él dijo: Marie, Marie,
ágarrate bien fuerte. Y hacia abajo nos fuimos.
Allá en las montañas, qué libre me sentía.
Leo mucho de noche y en invierno voy al sur.

 

4 comentarios

  1. Veo que seguimos con una versión imprecisa, por ejemplo el inicio de la Tierra Baldía. En español debería traducirse Abril es el mes más cruel, lilas brotan de la tierra muerta.

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