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El ilustrador francés Benjamin Lacombe (París, 1982) durante la entrevista en Madrid 2n 2025. /Foto WMagazín

Benjamin Lacombe (y 2): “Se nos olvida que el origen del éxito de la humanidad es la generosidad y la ayuda entre unos y otros”

El prestigioso ilustrador francés de literatura advierte del peligro que vive la sociedad ante la desigualdad y los conflictos armados y lamenta que se desdeñen valores que han ayudado al progreso de la humanidad. Celebra un cuarto de siglo artístico con tres obras de colección

Detalle de ‘El gran Gatsby’, ilustrado por Benjamin Lacombe. /WMagazín

“Siempre me interesaron los artistas cuya posición en el mundo no necesariamente respondía a la norma”, afirma Benjamin Lacombe en la primera parte de esta entrevista. El ilustrador francés, siempre atento a descubrir o señalar en sus obras lo que altera la convivencia armónica o la desigualdad expresa su preocupación por este momento en el que algunos, sobre todo desde la clase política, muestran como valores la fuerza, el irrespeto, la burla, el egoísmo y la imposición: “Y eso, en realidad, no es una fortaleza. Creo que es lo contrario. La solidaridad, la generosidad, la tolerancia, la compresión, el respeto, la amabilidad y la empatía son lo opuesto a una debilidad. Creo que eso es, precisamente, lo que hizo a la humanidad exitosa; porque la humanidad, al principio, estaba en una mala posición, y ese es el secreto de la humanidad”.

Son principios de vida y convivencia que Benjamin Lacombe (43 años /París, 1982) ha transmitido desde 2001, hace veinticinco años, cuando, con 19 años, entró en la Escuela Nacional de Artes Decorativas (ENSAD), de París. Allí empezó a perfeccionar, ampliar y consolidar su universo artístico y transgresor que exploraba desde niño. Publicó su primera novela gráfica y ya van unos cuarenta libros infantiles y juveniles, para adultos, ilustrados y propios traducidos a una veintena de idiomas, con millones de ejemplares vendidos. Obras que, en realidad, son para todos los públicos. Desde hace un par de décadas es uno de los ilustradores literarios más relevantes y populares del siglo XXI.

El creador francés acaba de publicar tres libros para todos los públicos, como objetos, dos clásicos: La pequeña cerillera donde rinde homenaje a Hans Christian Andersen, por los 150 años de su muerte; y El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, para celebrar el primer siglo de su publicación. Junto a estas dos obras, en las que con sus dibujos amplía sus narrativas, ha publicado un libro propio, original: La infancia de Papá Noel, una obra de gran formato y de colección firmada por él como dibujante y Sébastien Perez como escritor de la historia, con quien ya ha hecho otros trabajos exitosos (Todos en editorial Edelvives).

Benjamin Lacombe (detrás) y Sebastien Perez, en Madrid en diciembre de 2025. /Foto cortesía de editorial Edelvives

Si en la primera parte de esta entrevista en Madrid, en diciembre de 2025, Benjamin Lacombe habla de sus primeras pulsiones por el dibujo, su atracción por las bellezas no canónicas y desvela aspectos de su forma de crear y del porqué de su interés en reinterpretar a los clásicos, en esta segunda y última entrega, reflexiona sobre los valores que hacen que el ser humano sea humano y qué lo ha hecho avanzar. Lacombe, reconoce los problemas del mundo y las decepciones del ser humano, pero cree en las personas.

Hay varios elementos comunes en los tres libros recientemente publicados. Son tres obras de épocas distintas, un clásico infantil, un clásico para adultos de hace un siglo y uno contemporáneo de creación propia. Lacombe ha hablado de empatía y de solidaridad. Y en ellos hay un verbo muy presente: el verbo desear, en todos los sentidos. El ilustrador se lamenta de que en las redes sociales y el mundo de internet parece prevalecer la indiferencia, la insolidaridad y el ruido en favor de una sociedad donde todo es muy efímero, superficial y el deseo tiende a diluirse, atrofiarse o tergiversarse.

Benjamin Lacombe durante su visita a Madrid en 2025. /Foto WMagazín

Winston Manrique Sabogal. ¿Cómo considera que está afectando este nuevo mundo digital al deseo? ¿Qué transformaciones está teniendo el deseo, el concepto de desear, realmente, con unas redes sociales que han acelerado un cambio de percepción de la vida de manera vertiginosa?

Benjamin Lacombe. Justamente, lo que intento hacer, y con lo que siento que resuena, es, precisamente, reavivar el deseo por el libro. Incluso a través de la lectura misma y ​​observar que ninguna otra actividad lo provoca en el cerebro humano, ni ninguna otra actividad produce esas conexiones neuronales o realmente las mejora. Quiero recordar que el libro permite amplificar la creatividad, es una virtud que solo tiene la lectura verdadera.

Ese es el deseo que quiero crear, el de la lectura de libros. Es en lo que llevo trabajando veinte años. Provocar ese deseo por la lectura. Es lo que hemos hecho al trabajar en estos libros-objetos tan sofisticados para que muchos quieran tenerlos. Para que tengan ese deseo de poseer nuestros libros, tocarlos, leerlos. Y esto es tan importante en este momento tan virtual que vivimos, o sea, que sirva de contrapeso con ese objeto duradero.

El tema de este libro, La infancia de Papá Noel, también, es de transmisión, oponiéndolo a ese lado efímero que pueda tener un vídeo, algo que se pueda usar y tirar. Crear un objeto duradero que se pueda compartir, mostrar a otros y que se vaya heredando de generación en generación.

Sobre todo, en esta sociedad tan consumista con todo el problema que hay de cara al ecologismo, etcétera. Yo odio todo lo que sea usar y tirar. Y, la verdad, es que un libro, obviamente, consume unos recursos, pero luego te lo quedas.

Una de las ilustraciones de Benjamin Lacombe para ‘El gran Gatsby’, de Francis Scott Fitzgerald (Edelvives). /WMagazín

W. Manrique Sabogal. Me gustaría que ahondara en el posfacio que escribió a esta edición que ilustró de El gran Gatsby, de Fitzgerald. Habla de la idea de ese espejismo que se vivió en los años veinte del siglo XX, entre la abundancia, los destellos y demás. Y, de acuerdo a su posfacio: ¿realmente nos estamos asomando a un abismo?

Benjamin Lacombe. Claro, estamos reviviendo el abismo de los años de El gran Gatsby. La historia vuelve. ¿De qué habla El gran Gatsby? Habla de una época de opulencia, de aquellos que viven en una burbuja. Vivimos en una sociedad de burbujas sociales. Vivimos inmersos en redes sociales, encerrados cada uno en su propio grupo. Pero no se comparte con otros, no se dialoga con otros. Burbujas, también, a nivel de vida. Hay clases sociales extremadamente ricas que viven una vida que nada tiene que ver con la vida de los otros, de la masa. Es un 1% muy rico. Y lo mismo pasa en El Gran Gatsby. Esa clase social a la que no le importa nada, esa que atropella. Solo en las últimas quince páginas de la novela le conocemos, sabemos quién es el gran Gatsby.

En el mundo actual muchos presentan imágenes de sí mismos modificadas, transformadas, editadas. No sabemos quiénes son. No conocemos a nadie. No sabemos qué piensan, qué dicen.

Y hay otras problemáticas, por ejemplo: la cólera de la masa, del proletariado, del pueblo, pero también las guerras que en El gran Gatsby se sienten. El desastre que está a punto de suceder. Y, ahora, también, tenemos la guerra a las puertas de Europa, porque Rusia la ha traído. El auge del antisemitismo, lo mismo que en El Gran Gatsby en los años veinte y treinta como nunca antes; es cuando Bambi surge, y que ya ilustré, por cierto, el auge del antisemitismo habla de nosotros.

 

W. Manrique Sabogal. Por eso llama la atención la recreación y reivindicación de un mito como Papá Noel que resulta transgresor, en estos tiempos, por su generosidad, solidaridad, empatía, respeto y amor por los demás; valores opuestos a los actuales o denostados por algunos, sobre todo por cierta clase política, y no faltan quienes ensalzan o hacen gala de la insolidaridad, la incomprensión, la intolerancia, la fuerza o la crueldad en nombre de una supuesta libertad o seguridad.

Benjamin Lacombe. Nos enfrentamos a esto porque hemos inculcado en la gente que valores como los contados en este libro son debilidades. Porque muchos verían la solidaridad, la generosidad y la empatía como una auténtica debilidad. Y, en cambio, que lo que hay que ser es un matón, como un Donald Trump de la vida. Y eso, en realidad, no es una fortaleza. Creo que es lo contrario. La solidaridad, la generosidad, la tolerancia, la compresión, el respeto, la amabilidad y la empatía son lo opuesto a una debilidad. Creo que eso es, precisamente, lo que hizo a la humanidad exitosa, porque la humanidad, al principio, estaba en una mala posición, y ese es el secreto de la humanidad.

¿Cuál ha sido, verdaderamente, el éxito de la humanidad, y su prosperidad? La ayuda entre unos y otros. Eso es lo que ha marcado la diferencia, pero se nos está olvidando que el origen del éxito de la humanidad es la solidaridad y la generosidad.

Ese es el origen de nuestro éxito.

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Winston Manrique Sabogal

9 comentarios

  1. Impresionante, clara y hermosa posición humanista y desafiante en un mundo que marcha muy veloz hacia su autodestrucción sin Dios ni ley.

  2. Hola, María. Nos alegra que te guste la entrevista con Benjamin Lacombe. Gracias por leer WMagazín. Un saludo

  3. Gran artista y mejor persona Benjamín Lacombe. Comparto los valores que predica. Gracias por la entrevista, así pude conocerlo.

  4. Que buen articulo, y cuan profundo analice revitalizador De los valores humano Como arma de sobreviviencia y triunfo de la sociedad hace Lacombe.Gracias por el valor de hablar verdades transcendentales aunque a moleste a muchos e ignoren otros.

  5. Excelente ensayo sobre la sociedad actual con las redes la falta de humanizacion global, seminar el deseo de conocimiento a traves de la lecture desafortunadamente una sociedad consumista. Ahora la solution a traves de la belleza de los mensajes en los libros es una luzque se necesita para despertar la conscience de todos y admirar las ilustraciones y pinturas con titular atractivos son la herencia del autor a la humanidad. Gracias por dar tanto.

  6. Me gusta leer en el papel,pero está entrevista me ha hecho invertir bien mi tiempo. Creía estaba en Marte con mis ideas sobre la desapareción de los sentidos, sentimientos y educación que se reflejan en mi mente, expresión, en el compartir y a quien me dirijo…gracias a las palabras de Benjamín Lacombe por traerme a Tierra.

  7. Me preocupa su opinión sobre Donald Trump, quien para una inmensa mayoría de venezolanos además de 8 000. 000 millones de venezolanos en la diáspora vemos al presidente Donald Trump como nuestro salvador al desmantelar el gobierno corrupto y narcotraficante que gobernaba en Venezuela durante 27;años y el señor Lacombe parece ignorarlo. Es terrible que un supuesto humanista tenga estás palabras desconsideradas.

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