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Un fotograma de ‘Blade Runner’, de Ridley Scott, basada en la nouvelle ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick. /WMagazín

‘Blade Runner’: 40 años de una película de culto de la ciencia ficción, de Ridley Scott, basada en un libro de Philip K. Dick

CINE CLUB LITERARIO / En 1982 el cine estrenó uno de los largometrajes más innovadores, influyentes y con mezcla de géneros y diversas temáticas. Una distopía 'noir' que va de lo filosófico a los desastres del cambio climático, de lo existencialista a la inteligencia artificial, de los dilemas éticos al amor. El mundo de los replicantes y la trascendencia de la naturaleza humana

Vamos a cumplir tres años en la era de Blade Runner, la película de Ridley Scott, basada en la novela corta de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968). La película, que cumple cuarenta años este 2022, empieza con un texto sobre un fondo negro que dice: «Los Ángeles Noviembre, 2019». Después aparece una imagen del futuro de noche con edificios luminosos, lenguas de fuego hacia el cielo, una lluvia fina sobre la ciudad y un ambiente inquietante. Al principio no tuvo mucho éxito, pero poco a poco se convirtió en una película de culto y de enorme influencia cinematográfica en diferente aspectos. En ella convive una gran mezcla: Ciencia ficción y cine negro, romance e intelecto, poder y nobleza, humanos y máquinas, decadencia y esperanza, posmodernidad y tradición, velocidad y calma…

En este clásico del cine, y precursor del ciberpunk, basada en una obra de uno de los escritores de ciencia ficción más destacados del siglo XX, nos detenemos esta vez en nuestro Cine club literario WMagazín que este verano habla de libros cuyas buenas adaptaciones cinematográficas celebran efemérides importantes en 2022.  Blade Runner, de Ridley Scott, cumple 40 años, y llega a nuestro a nuestro ciclo especial dedicado al centenario de Nosferatu, el vampiro, de Friedrich Wilhelm Murnau, inspirada en la novela Drácula, de Bram Stoker; los 80 años del clásico Casablanca, de Michael Curtiz, basada en la obra de teatro sin estrenar Everybody Comes to Rick’s, de Murray Burnett y Joan Alison; los sesenta años del estreno de Matar a un ruiseñor, de Robert Mulligan, basada en la novela homónima de Harper Lee; los sesenta años de Lolita, de Stanley Kubrick, basada el clásico homónimo de Vladimir Nabokov; los sesenta años de Lawrence de Arabia, de David Lean, basada en las memorias de T. E. Lawrence; y los 50 años de El padrino, de Francis Ford Coppola, basada en la novela homónima de Mario Puzo.

Tras 2001. Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, Blade Runner es una de las mejores películas de ciencia ficción, más influyente en cineastas de todos los géneros y con un club de seguidores incondicionales. Creadora de iconos de diferente naturaleza, conversaciones con interminables teorías y algunas escenas y frases inolvidables como «Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir», pronunciada, bajo la lluvia en lo alto de un edificio, por el replicante Roy Batty a Rick Deckard antes morir.

Te invitamos a visitar el universo futurista y distópico de Blade Runner, de Ridley Scott, y a conocer detalles de cómo logró inspirarse en una nouvelle de Philip K. Dick, y se convirtió en clásico cinematográfico de culto:

Fotograma de 'Blade Runner', de Ridley Scott, basada en la nouvelle '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick. /WMagazín

La película: 'Blade Runner', de Ridley Scott, clásico de culto

Una nueva era cinematográfica empezó en los años setenta y los ochenta fue su impulso más renovador, y Blade Runner es uno de los mejores ejemplos. La película se detiene en un periodo de ese mundo distópico, de noviembre de 2019, en un aire de decadencia climática, social, urbana, científica en el que la bioingeniería ha logrado crear seres artificiales idénticos a los humanos con profesiones y recuerdos implantados de tal manera que estos llamados replicantes creen que son humanos. Muchos de ellos hacen el trabajo sucio y peligroso dentro y fuera del planea que los humanos no hacen, lo cual crea una especie de esclavitud. Hasta que un motín fuera de la Tierra los convierte en ilegales en nuestro planeta. Entonces se crea un comando especial de blade runners que debe buscarlos, rastrearlos y matarlos. Uno de ellos es Rick Deckard, interpretado por Harrison Ford en cuya persecución-aventura confluyen todas las problemáticas y binomios expuestos entre lo humano y lo científico.

Cuenta la historia que casi desde que Philip K. Dick publicó su nouvelle ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, en 1968, esta se quiso llevar al cine y uno de los primeros interesados fue un principiante Martin Scorsese. Casi una décadas después, en 1977, el guionista Hampton Fancher se interesó en la historia, sobre todo por el romance entre el caza replicantes Rick Deckard, y Rachel, una androide que ignora su origen y naturaleza. Logró que el productor Michael Deeley se interesara en el proyecto, quien le propuso dirigirla a Robert Mulligan sin éxito. Es entonces cuando entra en escena Ridley Scott, quien después de algunos reparos aceptó.

Se barajaron varios títulos para la película hasta que Fancher propuso el de Blade Runner, tomado de un tratado de cine de una novela de William Burroughs. La creación del universo cinematográfico blade runner fue crucial y se dice que influyeron películas como Metrópolis, de Fritz Lang. A ello se sumaron los efectos especiales y la música de Vangelis entre futurista, melancólica y romántica.

Todo ello con con el aura de temas filosóficos de siempre, metafísica, existencialismo, dolor, dicha, eternidad, el dilema sobre los límites de la ciencia, el amor… Una distopía en un tiempo oscuro como consecuencia dl temas como el cambio climático donde, a pesar del mal y las problemáticas, aflora lo humano, la empatía y el sentimiento amoroso.

El guion, finalmente, fue escrito por Hampton Fancher y Davis Webb Peoples. El elenco principal es con Harrison Ford, Sean Yung, Rutger Hauer, Edward James Olmos, M. Emmet Walsh, Daryl Hannah y William Sanderson.

Los premios cinematográficos de la época apenas la tuvieron en cuenta. Fue incomprendida. Pero pocos años después empezó su culto por parte del público. En 1993 la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos la selecciono para su conservación por ser «cultural, histórica o estéticamente significativa».

En 1992 se hizo una Versión del Director y 2007 el Montaje final. En 2017 se estrenó su secuela: Blade Runner 2049.

 

El libro: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Philip K. Dick (Estados Unidos, 1928 – 1982) publicó esta novela corta en 1968. El mundo de Dick es el resultado de una guerra nuclear que ha acabado con muchas especies, entre ellas animales, con lo cual la gente tiene como mascotas animales eléctricos. Rick Deckard es un cazador de androides que deben sacar del mercado, sobre todos los del modelo Nexus 6, que son casi idénticos a las personas.

Sus historias de «ciencia ficción futurista son con tintes existencialistas y metafísicos, en los que con frecuencia se obsesionan con la intromisión de la tecnología más avanzada en el recinto de sus mentes. La manipulación del pensamiento, la alteración de los recuerdos, la posibilidad de crear inteligencia artificial o el robo de pensamientos íntimos permanecen como constantes», escribió Omar Khan en WMagazín en su artículo Empieza la era Blade Runner: viaje al universo literario de Philip K. Dick y sus mundos de cine.

 

Fragmento: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Una alegre y suave oleada eléctrica silbada por el despertador automático del órgano de ánimos que tenía junto a la cama despertó a Rick Deckard. Sorprendido —siempre le sorprendía encontrarse despierto sin aviso previo— emergió de la cama, se puso en pie con su pijama multicolor, y se desperezó. En el lecho, su esposa Irán abrió sus ojos grises nada alegres, parpadeó, gimió y volvió a cerrarlos.
—Has puesto tu Penfield demasiado bajo —le dijo él—Lo ajustaré y cuando te despiertes…
—No toques mis controles —su voz tenía amarga dureza—No quiero estar despierta.
El se sentó a su lado, se inclinó sobre ella y le explicó suavemente:
—Precisamente de eso se trata. Si le das bastante volumen te sentirás contenta de estar despierta. En C sobrepasa el umbral que apaga la conciencia.
Amistosamente, porque estaba bien dispuesto hacia todo el mundo —su dial estaba en D— acarició el hombro pálido y desnudo de Irán.
—Aparta tu grosera mano de policía —dijo ella.
—No soy un policía —se sentía irritable, aunque no lo había discado.
—Eres peor —agregó su mujer, con los ojos todavía cerrados—Un asesino contratado por la policía.
—En la vida he matado a un ser humano.
Su irritación había aumentado, y ya era franca hostilidad.
—Sólo a esos pobres andrillos —repuso Irán.
—He observado que jamás vacilas en gastar las bonificaciones que traigo a casa en cualquier cosa que atraiga momentáneamente tu atención —se puso de pie y se dirigió a la consola de su órgano de ánimos—No ahorras para que podamos comprar una oveja de verdad, en lugar de esa falsa que tenemos arriba. Un mero animal eléctrico, cuando yo gano ahora lo que me ha costado años conseguir —en la consola vaciló entre marcar un inhibidor talámico (que suprimiría su furia), o un estimulante talámico (que la incrementaría lo suficiente para triunfar en una discusión.)
—Si aumentas el volumen de la ira —dijo Irán atenta, con los ojos abiertos— haré lo mismo. Pondré el máximo, y tendremos una pelea que reducirá a la nada todas las discusiones que hemos tenido hasta ahora. ¿Quieres ver? Marca… Haz la prueba —se irguió velozmente y se inclinó sobre la consola de su propio órgano de ánimos mientras lo miraba vivamente, aguardando.
El suspiró, derrotado por la amenaza.

 

Frases

Hay animales que nunca duermen. Las ovejas no lo hacen jamás, al menos yo no lo he visto. Cuando las miras, te miran. Esperan que les des algo de comer.

El amor es un nombre del sexo.

Probablemente era en realidad un trabajador manual, un campesino, con aspiraciones de algo mejor. «¿Sueñan los androides?», se preguntó. Era evidente: por eso de vez en cuando mataban a sus amos y venían a la Tierra. A vivir una vida mejor, sin servidumbre.

La desesperación por la realidad total puede perpetuarse a sí misma…

No juzgo a nadie, ni siquiera a mí mismo.

Ésa es la condición básica de la vida, soportar que violen tu identidad.

No perderemos realmente lo que sentimos, si lo tenemos claramente en el espíritu.

Aunque percibí intelectualmente la soledad, no la sentí. La primera reacción fue de gratitud por poder disponer de un órgano de ánimos penfield; Pero luego comprendí qué poco sano era sentir la ausencia de vida, no sólo en esta casa sino en todas partes, y no reaccionar…

 

Serie Cine club literario de verano 2022:

Nosferatu: cien años de la película que abrió las puertas del terror en el cine con Drácula.

Casablanca: 80 años del clásico del cine del amor y del alegato contra la Segunda Guerra Mundial.

Matar a un ruiseñor: 60 años de una gran película contra el racismo y para aprender a vivir basada en el libro de Harper Lee.

Lolita: 60 años de la película perturbadora de Kubrick, basada en la obra maestra de Nabokov.

Lawrence de Arabia: 60 años de una película épica sobre batallas anticoloniales y la travesía existencial de un hombre.

El padrino: 50 años de una de las mejores películas de la historia, de Coppola, basada en la novela de Mario Puzo.

Blade Runner: 40 años de una película de culto de la ciencia ficción, de Ridley Scott, basada en un libro de Philip K. Dick.

Serie Cine club literario de verano 2021:

Frankenstein: 90 años del monstruo del futuro en el cine.

Desayuno con diamantes: 60 años de un gran romance con el público.

Fahrenheit 451: 55 años de una película vigente sobre un mundo que prohíbe los libros.

La naranja mecánica: 50 años de una película de culto perturbadora.

El silencio de los corderos: 30 años de la película que cambió las reglas del cine de terror.

El señor de los anillos: 20 años de una gran película de aventura épica y fantástica.

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Luis Manrique Rivas
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