Jorge Semprún (España, 1923 – Francia, 2011) en el cartel promocional del documental ‘Las mil vidas de Jorge Semprún’. /WMagazín
Jorge Semprún y la reconquista de su vida tras el Holocausto y el partido comunista a través de sus libros y su cine
El documental 'Las mil vidas de Jorge Semprún', de Albert Solé, reconstruye la experiencia vital del autor e intelectual español que sobrevivió al campo de concentración de Buchenwald. Una persona que convirtió el horror y el desencanto en libros y guiones. La película se puede ver en la plataforma de CaixaForum+
“Cuando salí del campo de concentración la muerte había pasado a través de mí. Y tuve que empezar a vivir”, Jorge Semprún sobre La escritura o la vida.
“La reconquista de mi libertad pasa a través de la reconquista de un recuerdo. Un recuerdo nunca es cronológico. Se construye en espiral y hay que seguir ese camino. No puedo evitarlo”.
Estas palabras de Jorge Semprún (Madrid, 10 de diciembre de 1923- París, 7 de junio de 2011) son un retrato de su vida como niño refugiado en Francia por la Guerra Civil española, joven partisano de la Resistencia contra el nazismo en Francia, sobreviviente del Holocausto, apátrida, miembro del Partido Comunista Español, escritor, guionista de cine, intelectual, europeísta convencido y divulgador de la cultura.
Esa travesía física, espiritual, ideológica, literaria, creativa e intelectual la refleja el documental Las mil vidas de Jorge Semprún, dirigido y escrito por Albert Solé. Un documento audiovisual invaluable que se puede ver en la plataforma CaixaForum+. Llega en un momento muy oportuno por múltiples motivos:
En 2025 se conmemoran ochenta años del fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Semprún fue un sobreviviente del campo de concentración de Buchenwald y sirve de homenaje a todas aquellas personas que se salvaron y porque cada vez hay menos personas que vivieron ese horror.
Porque se vive la reaparición de movimientos y corrientes ideológicas que minan la democracia y ensombrecen el futuro.
Como homenaje a una persona que trasladó a la literatura sus vivencias de manera ejemplar.

Las mil vidas de Jorge Semprún conmueve por lo que vivió él autor y por el modo en que el arte se abrió paso en su vida, como una especie de luz, de salvación; porque antes de escribir los recuerdos de aquellos horrores lo visitaban también en sueños y tras la escritura empezaron a exiliarse.
Tres frases de invitados del documental resumen parte de los procesos vitales de Semprún:
“La madre es la primera que comunica una identidad política a los hijos porque es republicana”, eso determinaría su futuro ideológico de que la sociedad no debería estar bajo ningún gobierno eterno ni dictadura.
“El campo de concentración le cambio y lo conformó”, su obra literaria procede, principalmente, de aquellos años entre 1943 y 1945.
“Un buen comunista nunca sobresalía de los demás, pero Semprún sí”, y ese fue el pretexto para que fuera expulsado de PCE.
“Es tanto el novelista de su vida como el novelista del siglo XX”, por las múltiples formas en que convierte su vida en un espejo de la tragedia del siglo pasado.
Cuando terminó la guerra y Buchenwald fue liberado, Jorge Semprún tenía 21 años. Apenas hablaba, no quería contar lo vivido. Ya en París, con su familia, se alejó al campo con la intención de escribir, de liberar aquel dolor. Pero no pudo.
“En el momento en que escriba voy a seguir viviendo de los campos de concentración y no quiero vivir de eso. Tengo 21 años. Quiero vivir de otra manera, quiero olvidarme. Por consiguiente, la decisión de olvido lleva consigo la decisión de no escribir”.

En los años cincuenta se vincula al PCE, su alias es Federico Sánchez, vive en la clandestinidad en España, bajo la dictadura de Francisco Franco, tratando de reorganizar la red del PCE, hasta que un día de 1963 un vecino lee cuenta sus vivencias en el campo de concentración de Mauthausen. Y piensa que no lo sabe contar.
Semprún redescubre la necesidad de escribir y en tres semanas termina El largo viaje, escrito en francés, la lengua de su adolescencia y en la que vivió el horror.
“Es el viaje de 120 deportados que van de Compiégne a Buchenwald durante cinco días y cinco noches. Y es, también, el viaje interior, en cierto modo, a la memoria, los recuerdos, y es la anticipación al futuro del personaje principal de la historia”.
Al año siguiente, 1964, lo expulsan del PCE, después de una década. Son sus segundas vivencias más importantes:
“Me despedí de los camaradas. Me embargaban en ese momento dos sentimientos contradictorios: por un lado, la certeza de que se terminaba un periodo esencial de mi vida, sin duda el periodo más importante, el más rico en aventuras y de experiencia. Por otro, la íntima satisfacción de haber sido fiel a mis convicciones más profundas. De no haber traicionado aquella libertad comunista que me llevó al partido a los 18 años”.

La literatura y la escritura empiezan a poblar su vida con autobiografías y autoficciones. Su presencia continua en la televisión francesa lo convierten en una figura destacada dentro de la intelectualidad de Francia.
Bernard Pivot, gran periodista cultural, escritor y director del exitoso programa de televisión Apostrophe, de entrevistas a escritores, explica en el documental que él “se reinventa a sí mismo en cada caso, en cada libro”.
Y Semprún dice:
“Los temas como la muerte, el frío gélido o el hambre se han convertido cosas irreales, como si los hubiera inventado para escribir. Luego me di cuenta de que este proceso de sacar a la luz los viejos recuerdos no termina nunca”.
“La reconquista de mi libertad pasa a través de la reconquista de un recuerdo. Un recuerdo nunca es cronológico. Se construye en espiral y hay que seguir ese camino. No puedo evitarlo”.
Pivot da claves sobre su literatura:
“Su vida viene y va, su estilo va y viene Su estilo se parece a su vida. Un paso adelante, dos atrás, uno al lado, uno a la derecha. Confundía a muchos lectores. No iba directo a las cosas. En el fondo, era un clandestino. Digresiones, apartados, saltos al pasado, etcétera. Introducía el barroco en su clasicismo”.
Al tiempo que triunfa como escritor se revela como un gran guionista de cine. Obtuvo dos nominaciones a los Premios Oscar por:
La guerra ha terminado, como Mejor Guion original, dirigida por Alain Resnais, en 1968, sobre su expulsión del PCE.
Z, Mejor Argumento y Guion adaptado, dirigida por Costa-Gavras, en 1969, basada en la novela de Arthur London en el que se narraba el proceso stalinista Slansky, en Checoslovaquia, de 1952, que llevó a juicio a diez personas y ejecutó a su compañero de Buchenwald Joseph Frank con acusaciones falsas. “Semprún abordaba todos los temas con honestidad. Sin ningún fanatismo o dogmatismo”, aseguró Costa-Gavras.
Jorge Semprún fue ministro de Cultura de España entre 1988 y 1991, durante el gobierno de Felipe González. En su libro Autobiografía de Federico Sánchez ajusta cuentas de la expulsión del partido comunista y en Federico Sánchez se despide de ustedes relata su presencia en el gobierno español y su salida.
En 1991 regresa a París y empieza su creencia firme en Europa y el proyecto europeo.
Cuando Buchenwald fue liberado en la primavera de 1945 Jorge Semprún vestía ese uniforme a rayas y tenía grabado el pecho de la camisa el número 44904 y encima, en negro, estampada, la letra S de español.
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