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Gregory Peck, como Atticus Finch, en ‘Matar a un ruiseñor’, de Robert Mulligan, basada en la novela homónima de Harper Lee.

‘Matar a un ruiseñor’: 60 años de una gran película contra el racismo y para aprender a vivir basada en el libro de Harper Lee

CINE CLUB LITERARIO / La novela de la escritora estadounidense, Pulitzer de 1961, tuvo una excelente adaptación al cine dirigida por Robert Mulligan (1962). Gregory Peck hizo una actuación memorable de una de las historias más profundas y sencillas que hablan sobre los derechos civiles, la igualdad, la amistad y la empatía

Pocos grandes libros, como Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, han alcanzado en tiempo récord, dos años, el cariño de los lectores, el aplauso de la crítica, un Premio Pulitzer y una adaptación cinematográfica inolvidable, como la propia novela. Todo entre 1960 y 1962. Un clásico casi instantáneo como lo prueba el hecho de que pronto entró en la lista de lecturas de las escuelas y colegios de Estados Unidos y, desde hace muchos años, es uno de los títulos más solicitados en las bibliotecas de ese país. La historia gira alrededor de la defensa que hace un abogado blanco de un hombre negro acusado de violar a una joven blanca en los años 30 en Alabama, Estados Unidos. Una gran defensa de los derechos civiles, un alegato contra el racismo y un canto a la ética, la igualdad y la amistad y reflexiones sobre aprender a vivir.

La novela logró su popularización universal con la excelente versión en el cine dirigida por Robert Mulligan, con guion de Horton Foote, protagonizada por un grandísimo Gregory Peck, como el inolvidable padre y abogado Atticus Finch, y los tres niños Mary Badham (Scout), Phillip Alford (Jem) y John Megna (Dill).

En este clásico del cine y la literatura del siglo XX nos detenemos esta vez en nuestro Cine club literario WMagazín que este verano dedicamos a buenas películas basadas en libros que en 2022 celebran una efeméride importante. Matar a un ruiseñor llega tras nuestras sesiones del año dedicadas al centenario de Nosferatu, el vampiro, de Friedrich Wilhelm Murnau, inspirada en la novela Drácula, de Bram Stoker; y los 80 años del clásico Casablanca, de Michael Curtiz, basada en la obra de teatro sin estrenar Everybody Comes to Rick’s, de Murray Burnett y Joan Alison.

Te invitamos a revivir Matar a un ruiseñor, de Mulligan, y a conocer los detalles del origen de la gran novela de Harper Lee, reflexiones que nunca pierden vigencia como: «Uno nunca llega a entender realmente a otra persona hasta que se pone en sus zapatos», «Eres valiente cuando sabes que estás vencido y, de todos modos, sigues adelante, pase lo que pase», «Para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno». Bienvenidos al mundo de Matar a un ruiseñor:

Tráiler de 'Matar a un ruiseñor', de Robert Mulligan, basada en la novela homónima de Harper Lee.

La película: 'Matar a un ruiseñor', una adaptación impecable

Con un mensaje contundente, el de la propia novela de Harper Lee, llegó a los cines de 1962 Matar a un ruiseñor. Una película en blanco y negro en el esplendor del color cinematográfico para reforzar, desde ahí mismo, su mensaje sobre la importancia de los matices, la igualdad de los seres humanos, lo esencial en la vida y no distraer al espectador. La película cuenta la historia de un abogado viudo, con dos niños, que defiende a un hombre negro acusado de violar a una joven blanca en los años 30 en Alabama, Estados Unidos. Mientras esto sucede, sus dos pequeños hijos ven cómo la gente señala a su padre, a la vez que viven una aventura en la búsqueda de Boo, un vecino extraño que vive en el barrio.

Robert Mulligan captó el espíritu y el mensaje de la novela sobre la igualdad y contra la segregación racial, el tempo de la historia, la atmósfera calurosa de aquel verano de los años treinta en Alabama y supo guiar a sus protagonistas en unas actuaciones inolvidables y conmovedoras que logran la simpatía del espectador.

Horton Foote hizo un trabajo excelente con el guion, muy respetuoso con la novela de Harper Lee, a la vez que dio brillo a los episodios clave del libro en escenas visuales y diálogos y frases.

En un principio los dos no querían hacer la película, pero el productor Alan J. Pakula convenció primero a Mulligan de entrar en el proyecto y, después, entre todos, a Foote que no creía estar a la altura de la novela.

Eso sin contar con que Pakula debió convencer primero a Universal Pictures porque esta consideraba que la historia carecía de tres de los elementos que creían capitales para triunfar en el cine: una historia de amor o rivalidad amorosa, poca acción que enfrentara a dos o más bandos en los argumentos y en el propio espacio físico y temían crear polémica por el tema racial tan candente en aquellos años sesenta.

Convencidos todos, llegó la búsqueda del reparto. Tras varios nombres para encarnar a Atticus Finch apareció Gregory Peck. Y ya nadie imagina a otro actor en ese papel. La película obtuvo ocho candidaturas a los premios Oscar, de los cuales obtuvo tres: Actor (Peck), Guion (Foote) y Dirección de arte.

Matar a un ruiseñor ocupa el puesto 25 en la lista de mejores películas estadounidenses según el American Film Institute, en 2007.  Y desde 1995 es considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

La novela

La historia de la escritura de Matar a un ruiseñor empezó en el verano de 1957. Aquellas semanas calurosas, Harper Lee llevó el manuscrito de su novela, titulada Ve y pon un centinela, a diez editoriales de Nueva York. Todas le dijeron: No. Solo recibió un sí, pero con condiciones. Fue de la pequeña editorial Lippincott. Le dijo que aceptaba la novela, entonces de 293 páginas, pero con una serie de modificaciones que debía hacer bajo la coordinación de la editora Tay Hohoff.

En el original, Ve y pon un centinela, Harper Lee narraba la visita que a mediados de los años cincuenta hace una joven veinteañera a su padre, Atticus Finch, un abogado de Maycomb. Descubre que él ya no es el mismo padre que admiraba por haber defendido, en los años treinta, a un hombre negro acusado de haber violada a una mujer blanca y que fue condenado a muerte. Quien cuenta la historia es esa niña  Scout convertida en una mujer con una gran conciencia de los derechos civiles y en contra de la segregación racial. Una muchacha adelantada para la época al reclamar la igualdad femenina e independencia en las relaciones de pareja.

Harper Lee y Tay Hohoff trabajaron en ese original durante tres años. Fueron dos los cambios esenciales que convirtieron a la novela en lo que que es: el episodio de la defensa de su padre en los años treinta, que era un capítulo, debía ser la columna vertebral de la novela, sus principios, su ética, su mirada sobre el mundo donde prima la igualdad y la empatía hacia todos, y, segundo, la voz narradora debía ser la de la niña Scout en aquel momento, no la de la joven ya adulta.

Con esa reescritura la novela se publicó en 1960 con nuevo título: Matar a un ruiseñor. En 1961 obtuvo el Premio Pulitzer y en 1962 se estrenó la versión cinematográfica.

Una hermosa novela en fondo y forma, y fácil de leer. Tiene la cualidad de crear un lenguaje sencillo, pero lleno de profundidad y belleza, de pensamientos e imágenes. Algunas de sus frases o citas son:

«Siempre di la verdad, no hagas daño a otros y no creas que eres lo más importante sobre la Tierra. Rico o pobre, puedes mirar a cualquiera a los ojos y decir: puede que no sea mejor que tú, pero soy tu igual».

«Uno nunca llega a entender realmente a otra persona hasta que se pone en sus zapatos».

«Eres valiente cuando sabes que estás vencido y, de todos modos, sigues adelante, pase lo que pase».

«Para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno».

«Mantén tu cabeza en alto y baja tus puños. No importa lo que te digan os demás, no permitas que te provoque. Intenta pelear, con tu cabeza, por un cambio».

Gregory Peck con los niños Mary Badham y Phillip Alford, en ‘Matar a un ruiseñor’, de Robert Mulligan, basada en la novela homónima de Harper Lee.

 

Serie Cine club literario de verano 2022:

Nosferatu: cien años de la película que abrió las puertas del terror en el cine con Drácula.

Casablanca: 80 años del clásico del cine del amor y del alegato contra la Segunda Guerra Mundial

 

Serie Cine club literario de verano 2021:

Frankenstein: 90 años del monstruo del futuro en el cine.

Desayuno con diamantes: 60 años de un gran romance con el público.

Fahrenheit 451: 55 años de una película vigente sobre un mundo que prohíbe los libros.

La naranja mecánica: 50 años de una película de culto perturbadora.

El silencio de los corderos: 30 años de la película que cambió las reglas del cine de terror.

El señor de los anillos: 20 años de una gran película de aventura épica y fantástica

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