La escritora Harper Lee (Estados Unidos, 1926-2016) junto a la niña y actriz Mary Badham, como Scout, durante el rodaje de la adaptación cinematográfica de su novela ‘Matar a un ruiseñor’ (1963). /Foto tomada de la Enciclopedia de Alabama (EE UU)- WMagazín
Vuelve Harper Lee, cuentos inéditos que muestran el origen de ‘Matar a un ruiseñor’
'The Land of Sweet Forever,' es el título del volumen que se publicará en otoño de 2025, en víspera del centenario de nacimiento de la gran escritora estadounidense. Se reabre el debate sobre la pertinencia o no de editar textos que los autores no quisieron en vida
Diez veces fue rechazada en vida, ocho veces es aceptada y reclamada ahora, ya muerta. Harper Lee (Estados Unidos, 1926-2016) fue desdeñada diez veces por sendas editoriales cuando tenía treinta y un años y recorrió el verano caluroso de Nueva York, de 1957 con su manuscrito, de 293 páginas, de lo que habría de ser Matar a un ruiseñor, pero, ahora, van a editar ocho de sus relatos póstumos descubiertos en la oscuridad de una caja perdida en un rincón olvidado. El libro se titula The Land of Sweet Forever (La dulce tierra de la eternidad), cuentos escritos antes de la edición de su clásico literario y que, en aquellos años, también, fueron rechazados por varias editoriales.
The Land of Sweet Forever, anunciado para el 21 de octubre de 2025, mostraría los primeros pasos literarios de Harper Lee donde ya aborda personajes y temas que la llevarían a ocupar un lugar preferente en la literatura de Estados Unidos e internacional: el racismo, la tolerancia, la justicia, la comprensión de los otros, la amistad, la igualdad y la armonía entre las personas; en historias narradas con firmeza, crítica y reflexión y pasajes conmovedores y entrañables.
La vida de Harper Lee es excepcional. Tras la publicación de Matar a un ruiseñor, en 1960, el éxito fue inmediato y en cadena: ese año tuvo muchas ventas, en 1961 fue premiada con el Pulitzer, en 1963 aumentó la popularidad con la adaptación de su novela al cine, protagonizada por Gregory Peck, y conquistó el cariño de todo su país, empezando por los estudiantes porque la novela se convirtió en lectura de los colegios. Cuando todos esperaban una nueva obra, Harper Lee decidió entrar en el silencio literario dejando solo esta novela publicada. Hasta que en 2016 autorizó la publicación del original de esta obra: Ve y pon un centinela.
Cuando se cumplen 65 años de Matar a un ruiseñor y en vísperas del centenario de su nacimiento, el 18 de abril de 1926, y diez años de su muerte, el 18 de febrero de 2016, Harper Lee volverá a las mesas de novedades literarias, en otoño de 2025. Y reabre el debate sobre si solo es con un fin económico, si The Land of Sweet Forever aportará algo valioso a su obra o si se trata de una profanación de su memoria.

La historia de los ocho cuentos
Aunque esos cuentos no los quiso publicar nadie, la escritora guardó esos textos mecanografiados, junto con las cartas de rechazo, en su apartamento de la ciudad de Nueva York, donde su albacea Tonja Carter los descubrió tras la muerte de la Lee.
La editorial HarperCollins, que publicará el volumen en Estados Unidos, explicó en un comunicado, del 4 de marzo de 2025, que estos relatos cuentan historias que van “desde los patios de las escuelas de Alabama de la juventud de Lee y las cafeterías y salas de cine de mediados de siglo en Manhattan, hasta sus reflexiones sobre la enseñanza responsable de los niños”. El mismo comunicado añade que hay un relato sobre Gregory Peck y el set de rodaje de Matar a un ruiseñor. No duda en calificar el volumen como un gran recurso para los estudiosos de la obra de Harper Lee y apreciar su desarrollo “como escritora a medida que su oficio se define a sí mismo a lo largo de los años y los medios antes y después de Ve y pon un centinela y Matar a un ruiseñor , así como una piedra de toque en conversaciones aún vitales sobre política, igualdad, viajes, amor, ficción, arte, el sur de Estados Unidos y lo que significa llevar una vida comprometida y creativa”.
Algunas de las historias ambientadas en el Sur revelan cómo Lee comenzó a desarrollar a Jean Louise Finch, la joven narradora precoz y perceptiva de Matar a un ruiseñor. Una historia titulada Las tijeras dentadas presenta a una niña llamada Jean Louie, que reaparece como Jean Louise en una historia posterior, La tierra de la dulce eternidad. La colección también incluirá algunos escaneos de los manuscritos originales con las notas de Harper Lee.
“Es una pequeña y maravillosa cápsula del tiempo de su desarrollo como escritora. Parece ser la primera pieza de un rompecabezas mucho más grande de la vida y la obra de Harper Lee”, dijo Casey Cep, quien escribirá una introducción a la colección, el biógrafo autorizado de la escritora y autor de Furious Hours: Murder, Fraud and the Last Trial of Harper Lee.
El volumen lo completan ocho textos de no ficción publicados entre 1961 y 2006 y un perfil de su amigo de la infancia Truman Capote, el autor a quien acompañó y ayudó en las investigaciones del crimen que dio origen a su novela A sangre fría (1966). El mismo Truman Capote que Harper Lee inmortalizó en Matar a un ruiseñor, como Dill, aquel niño que llega a pasar unas vacaciones en el pueblo sureño de Maycomb, donde transcurre la historia y vive el abogado Atticus Finch y sus dos hijos pequeños, Jean Louise Scout, narradora, y Jem. Los dos hermanos y Dill viven aventuras, miedos, risas y descubren la realidad del mundo cuando el padre de Scout y Jem defiende a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca y condenado a muerte, en los años treinta del siglo XX, y muestra los valores del ser humano.

El original de Matar a un ruiseñor
Es la segunda vez que sucede con esta escritora. Ya en 2015, cuando Harper Lee tenía 88 años y problemas de salud, se publicó el original de Matar a un ruiseñor, titulado Ven y pon un centinela. Esa novela en la cual solo la editorial Lippincott vio gran literatura y que decidió publicar con la condición de que Harper Lee hiciera unos ajustes de reescritura y enfoque, bajo la orientación de la editora Tay Hohoff. Así lo hizo, y la novela se publicó el 11 de julio de 1960.
La publicación y el efecto de Ve y pon un centinela en la literatura de Lee es singular: sirve de preámbulo y epílogo a la vez. Si bien es cierto que se trata del original, es decir la semilla de Matar a un ruiseñor, de allí surge la voz narradora de Scout como niña, que tenía solo un capítulo, pero que en la reescritura pasa a ser protagonista para contar el verano de los años treinta en que su padre defendió a un hombre negro inocente; la novela Ve y pon un centinela funciona casi como secuela porque la historia sucede unos veinte años después, mediados de los cincuenta, cuando Scout, ya adulta, regresa a su casa a Maycomb y ya no ve a su padre como un héroe y ejemplo de valores porque ahora tiene ideas racistas y ella le recrimina. La novela se adelanta a su tiempo, pues Scout es una mujer realista, política y defensora de los derechos civiles, combativa contra la segregación racial y progresista que reclama la igualdad femenina e independencia en las relaciones de pareja.
El lanzamiento de Ve y pon un centinela, en 2016, tuvo tanta acogida como críticas negativas porque, recuerda The New York Times, algunos se cuestionaron por qué Lee, que entonces tenía más de 80 años, había guardado el manuscrito durante tantos años, y si realmente quería publicarlo. Luego, la justicia consideró que no había habido manipulación.

¿Profanan su memoria? Si ya es dudoso y genera debate que familiares, albaceas, editores o investigadores saquen a la luz inéditos póstumos de los autores que en vida publicaron libros y buscaban el foco, más lo es un caso como el de Harper Lee que publicó una sola obra y decidió no hacerlo más. Fue su decisión.
La de una mujer que en Matar a un ruiseñor crea una conversación entre el padre y sus dos niños para hablarles sobre por qué defiende a un hombre negro y sus voces parecen todavía hablarnos hoy:
“Lo único que puedo decirte es que cuando tú y Jem seáis mayores, quizá recordaréis esta época con cierta compasión y con la certeza de que no os traicioné. Este caso, el de Tom Robinson, es algo que atañe a la esencia misma de la conciencia de un hombre… Scout, yo no podría ir a la iglesia y a adorar a Dios si me negase a ayudar a ese hombre.
-Pero es posible que te equivoques…
-¿Por qué lo dices?
-Muchos creen que tienen razón ellos y que tú te equivocas…
-Tienen derecho a creerlo, ciertamente, y tienen derecho a que se respeten sus opiniones -contestó Atticus-, pero para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno”.
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