Primer fin de semana de la Feria del Libro de Madrid. / Fotografía de Lisbeth Salas

Un kilómetro de lectores y millares de libros en la Feria de Madrid

Firmas de libros, música, poemas, niños y homenajes a Medardo Fraile y Miguel Hernández destacaron el primer fin de semana en la cita madrileña

Entre libros, música y un sol que no bajaba de los 30 grados discurrió el primer fin de semana de la 76ª Feria del Libro de Madrid. A las once de la mañana, las persianas de todas las casetas ya estaban arriba y los libreros se preparaban para tener uno de los mejores fines de semana del año en ventas. Poco a poco fueron llegando, masivamente, lectores, escritores, seguidores, curiosos y familias enteras, como si de un concierto se tratara. En cuestión de minutos, el kilómetro largo del Paseo de Coches del Parque del Retiro se convirtió en ríos de gente que iban y venían y por los que difícilmente se podía caminar.

Tras la inauguración de la Feria por parte de los reyes de España y el presidente portugués, el viernes, la Feria quedó literariamente abierta el sábado con los versos del poeta portugués, Nuno Júdice, de su poema La condición humana, incluido en el poemario El orden de las cosas (Pre-Textos). Júdice inauguró a la una de la tarde la sección el Micro de la feria en la que un personaje del mundo de la creación o de la industria del libro lee por el altoparlante un texto breve. Júdice leyó en portugués su poema, que en WMagazín traducimos por cortesía de su editorial Pre-Textos:

“Tengo en las manos la condición humana, los granos / de polen que las abejas dejaron caer en las mesas / de los cafés, el peso de una angustia que no basta / para equilibrar un poco de polvo en la balanza / del ser. Si pudiera yo amasarlo como se hace con la harina, / darle la consistencia del pan que va al horno, /y sacarla aún caliente, en la pala del poema, para darla / yo por ahí… ¡Cuántas rebanadas de condición / humana se podrían cortar! Los hombres / las llevarían en los bolsillos, aún humeantes, / escondiéndolas de los mendigos; y los pájaros /cogerían los restos, con sus picos exangües /por un vuelo invernal. Pero pongo el pan delante / de mí, y lo dejo enfriar, viendo la condición humana / evaporarse con el humo. ‘¿Para qué quieres el pan?’ / me preguntan. Lo abriré esta noche y lo comeré / frío, saboreando la corteza dura de la condición humana”.

Mientras tanto, unos paseaban entre las casetas, observando los libros, pidiendo recomendación al librero o al editor, motivando a sus hijos a decidirse por algún título; otros circulaban con prisa, intentando esquivar los tumultos, en busca de una caseta en particular o una actividad que estaba por comenzar.

Puerta de Madrid del Parque del Retiro, donde empieza la Feria del Libro. / Fotografía de Lisbeth Salas

Durante el fin de semana también hubo ocasión para promover la obra de varias mujeres creadoras en un acto reivindicativo promovido por Amigas de la Biblioteca de Mujeres y Mujeres y Compañía. En este acto varias mujeres portaban cajas rotuladas con nombres como Emma Goldman, Emilia Pardo Bazán, Margarita Nelken, Carmen de Burgos y Virginia Woolf, y vestían capelinas rojas en homenaje de la novela El cuento de la criada (Salamandra), de Margaret Atwood, en la que las mujeres pierden su voluntad.

Los visitantes se topaban a mitad del Paseo de Coches con la exposición fotográfica habitual de Lunwerg. “Buenas noticias para el planeta”, dice una valla que convive con las casetas y se extiende unos veinte metros a lo largo del paseo. Son 58 fotos de animales, montañas, mares y paisajes vivos y coloridos alrededor del planeta. Se trata de una iniciativa que busca dar buenas noticias, ante el aluvión de información negativa en los medios, sobre las acciones que se realizan para salvar la naturaleza. Al final de la valla una fuente de agua era el oasis de los asistentes que necesitaban refrescarse y volver a llenar sus botellas antes de continuar.

El sábado la editorial de ensayo Ariel cumplió 75 años y lo celebró con un debate sobre la importancia de la lectura. “Leer nos permite razonar, ser capaces de comprender la realidad y construir relaciones más profundas, más humanas y más inteligentes”, fue la idea con que el filósofo José Antonio Marina inició la conversación, donde lo acompañaron el lingüista José Antonio Millán y el neurocietífico Ignacio Morgado.

No faltaron música y bailes improvisados. Un grupo de jóvenes músicos llegó, a primera hora del sábado, con violines y violonchelos. Un repertorio de canciones populares hizo bailar y cantar a varios asistentes. Al final del día, la alegría de la gente y un estuche lleno de monedas los motivó a regresar el domingo. Y no fueron los únicos que a pesar de no estar en el programa oficial vinieron a ofrecer su talento, un batallón de jóvenes poetas se instaló a lo largo del paseo con sus máquinas de escribir y un letrero que decía: “Tú me das el tema, yo escribo el poema”.

Lectores haciendo colas en la feria del Libro de Madrid 2017. / Fotografía de Winston Manrique

El domingo, una youtuber acaparó la cola más larga de todo el fin de semana: LunaDangelis. La autora de Crea tus sueños (Martínez Roca) es una mallorquina de 27 años con más de un millón de seguidores en su canal de Youtube, en el cual habla de videojuegos. Detrás de la caseta de Dangelis, y junto a la fila de sus seguidores estaban los del novio de la escritora, el youtuber Deiak, un autor de videojuegos, en un encuentro con sus fans.

Este primer fin de semana pasaron por la Feria cerca de 500 escritores para firmar libros. Desde Almudena Grandes y David Trueba, hasta Blue Jeans y Fernando Aramburu, Susanna Tamaro, Toni Quero, Ray Loriga, Julia Navarro, Manuel Vicent, Juan Cruz, Luis Landero, Espido Freire, Juan José Millás,

Padres con los niños de la mano para que no se perdieran entre los ríos de gente que iban a lo largo del Paseo de Coches, muchos con un destino final: el pabellón infantil. El lugar, nada más entrar, los hace sentir dentro de un cuento. Hadas, dragones, animales y hasta una pequeña Alicia adornan las paredes. Libros por todos lados, en las estanterías, en el suelo; para todas las edades y bancos de todos los colores y formas para que escojan el mejor lugar para leer.

Uno de los homenajes fue para el cuentista Medardo Fraile, organizado por Páginas de Espuma, su editorial. El escritor y académico José María Merino evocó la amistad que le unió a Fraile y que comenzó a forjarse cuando seleccionó Cuento de estío para una antología de relatos españoles del siglo XX. También destacó “el enfoque personalísimo de su escritura y del tratamiento que la realidad obtiene en su obra”. En el acto convocada por Juan Casamayor, editor de Págiasn de Espuma, participaron junto a Merino Hipólito G. Navarro, Ángel Zpata y Juan Cruz.

“Siempre se ha leído a Medardo Fraile en el horizonte de su generación, la del 50. Siempre se ha relacionado su obra con una estética vinculada al realismo. Está lectura no es equivocada y, sin embargo, algunos de sus cuentos, los que yo considero más medardianos tienen que poco que ver con las propuestas de sus compañeros de generación”. Así lo defendió esta mañana en el Pabellón Bankia de Actividades Culturales Ángel Zapata, responsable de la edición de los cuentos completos del escritor madrileño. José María Merino, Juan Cruz, Hipólito G. Navarro y Juan Casamayor participaron junto a Zapata en el acto que la editorial Páginas de Espuma y la Escuela de Escritores de Madrid convocaron para recordar al escritor madrileño.

El fin de semana se cerró con otro homenaje organizado por la propia Feria del Libro. Más de 20 poetas se reunieron para leer poemas de Miguel Hernández, con motivo del 75 aniversario de su muerte. De la voz de poetas como Marta Agudo, José Cereijo, Esther Ramón, Lilián Pallarés y Rafael Soler, un extenso público que se salía del recinto, recordó y escuchó varios poemas, desde sus primeras creaciones, El rayo que no cesa, hasta los que escribió antes de su muerte, Cancionero y romancero de ausencias. Un acto que tómo por título uno de los versos de Hernández: “Yo siempre en pie quisiera verte”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *